Entre puros, habanos y oporto

Por Adriana Zapién y Valente García de Quevedo

Le conté a Adriana que hoy hablaría sobre un tema que me encanta, que son los Vinos de Oporto. Mi amigo José Luis Vázquez, un gran conocedor tanto de puros como de habanos, tenía un evento y decidió convocar a su servidor para hablar de la parte relacionada con los vinos de esa noche.

Para comenzar quiero relatarles que el oporto es un vino fortificado que sólo puede ser producido en la región de Oporto/Douro en el norte de Portugal, una región que se encuentran a unos 100 a 150 km de la zona donde se almacenan los vinos. El motivo es que la ciudad de Porto, que se encuentra a la desembocadura del Río Douro (Duero en España) es una zona fría y lluviosa con gran influencia Atlántica, no apta para el cultivo de la vid.

En esta zona privilegiada, donde es imposible meter maquinaria para la vendimia crecen aproximadamente unas 120 uvas distintas, de las cuales debemos destacar cinco: Touriga Nacional, Touriga Franca, Tinta Roriz, Tinta Cao, Tinta Barroca. La más importante de todas ellas es la Touriga Nacional, que de hecho es la uva insignia de Portugal.

La mayoría de los oportos son tintos, aunque también se hacen en pequeñas cantidades oportos blancos y rosados. La mayoría de los oportos pueden clasificarse en dos tipos distintos: oportos reductivos (Tipo Ruby) y oportos oxidativos (Tipo Tawny). De ellos los más destacados son los Late Bottle Vintage, los oportos vintage (fechados) y los Old Tawnies de 10, 20, 30 y 40 años.

Su Consejo Regulador es uno de los más estrictos del mundo. Funciona en el mismo edificio desde 1930 donde un gran equipo de expertos en la materia se encarga de entregar al mercado mundial algunos de los vinos dulces más costosos y distinguidos del mundo. Sin embargo, también hacen una pequeña proporción de vinos secos, sobre todo blancos.

Este tipo de vinos, sobre todo los que mencioné en líneas anteriores, tienen en general un excelente potencial de guarda, que va desde los 10 años hasta siglos, y en perfectas condiciones (sobre todo los Vintage y los Old Tawnies de 40 años).

Esta bebida es una excelente acompañante de puros y habanos, sobre todo de tesitura suave a suave/media. El objetivo de la cata que llevamos a cabo con José Luis fue demostrar que los vinos tintos normales, de los que tenemos excelentes muestras en los Valles de Baja California, no son tan buen acompañante del tabaco. Estos cigarros tienen un sabor tan absorbente e intenso, que terminan por opacar hasta el vino más poderoso.

En muchas ocasiones veo a visitantes de las vinícolas y en algunas bodas disfrutando un puro o habano con un vino tinto principalmente y me apena pensar que se están desperdiciando los aromas y sabores que el enólogo quiso entregarnos con su obra.

En aquella ocasión probamos un puro procedente de Nicaragua que tenía en su interior en la tripa y el capote tabacos procedentes de ese país y de República Dominicana. La capa era tipo Connecticut, pero cultivada en Ecuador. Un puro con un desarrollo muy parejo en los 3 tercios, y de tesitura suave/media que fue a las mil maravillas con oporto Tawny de una de mis casas productoras favoritas: Ramos Pinto, que tuve la oportunidad de visitar en mi último viaje a Portugal.

Como diría mi amigo José Luis Vázquez, el fumar un buen puro/habano es un “retiro anticipado” frase que me encanta repetir por el gran placer que producen estos acompañantes de las bebidas.