Entre la lluvia

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

Si alguien hubiera dicho al inicio de la pasada jornada que se vendría el mejor partido del equipo de Tijuana desde la llegada de Óscar Pareja al banquillo en un estadio semivacío y ante un aguerrido conjunto de Toluca, en donde el cuadro local dominaría a placer a su rival e inclusive le sacaría el triunfo de manera cómoda, lo hubieran tachado de loco. ¿Que sería un encuentro en donde los delanteros gozarían de buena puntería y que la gran estrella del equipo, Gibrán Lajud, solo tendría una intervención importante y no sería exigido al máximo como en todos los otros partidos? ¿Que no sólo ganarían con un contundente marcador de 2-0, si no lo harían jugando de una manera vistosa y con una idea clara de lo que están haciendo dentro de la cancha? Dirían que si algo así pasara sería el inicio del fin del mundo, y vaya que con la cantidad de lluvia que cayó en esos días cualquiera se pudo haber confundido.

Ahora bien, queda claro que la razón principal por la cual el estadio Caliente registró una de las peores entradas de su historia en un partido de liga fue por la lluvia torrencial que cayó sobre la ciudad en el transcurso de la semana. Después de todo no es gran sorpresa que el municipio se derrumbe con unos cuantos minutos de lluvia ‘intensa’ y que todas las vialidades se vean inundadas por el mediocre sistema de drenaje con el que se cuenta. Y si no son los ríos que se forman en las calles los que impiden el flujo vehicular son las piedras que caen de los cerros las que bloquean el paso y obligan a uno a volverse un experto de manejo. Pero en fin, ese no es el punto de esta nota y de ahora en adelante se evitará cualquier otra queja relacionada con esta bella ciudad/rancho que llamamos Tijuana. Por lo pronto queda la estadística de que solo asistieron poco más de 10 mil personas al partido del pasado sábado, mismo que significó el primer triunfo en casa de la temporada.

Pero bueno, los que decidieron luchar contra una tormenta incesante para llegar al estadio se vieron recompensados por un conjunto canino que al fin mostró su mejor cara y demostró que se pueden lograr triunfos importantes si se sigue trabajando de la manera correcta. Pareja entendió que lo más importante para el equipo era fortalecer el ataque, ya sea por medio de la contratación de delanteros de la talla de Gustavo Bou o Ariel Nahuelpan o recuperando el nivel de ofensivos como Fabián Castillo o Miller Bolaños, y estos han respondido a las expectativas con goles que se han traducido a victorias. Queda claro que hay mucho camino por delante, pero este tipo de triunfos son indispensables tanto para la suma de puntos como para recuperar la confianza perdida.

Es algo curioso, pero fue entre la lluvia en donde el conjunto fronterizo se vio más brillante y volvió a tener un partido en donde ganó y gustó. Y vale la pena mencionar que también el equipo femenil logró su primer triunfo del año en casa jugando en plena tormenta, así que quizá es algo de familia. Ahora solo tendrán que mostrar que también saben jugar bien sin lluvia.