Entre hermanos

Por Dante Lazcano

Ya lo había platicado, pero creo que no nos quedó muy claro. Hace algún tiempo en una clase universitaria nos contaron la historia de cómo un buen día una persona llegó a un pueblo y en el centro de la ciudad abrió su negocio de venta de ropa, a propósito de estrategias de posicionamiento, tendencia y vender humo.

A los pocos días y a un costado, otra persona abrió otro local con los mismos productos que el primero y como de vender se trataba, los pleitos eran encarnizados pues en la banqueta daban un espectáculo bajando precios de determinado artículo, la gente se iba con el que daba el precio más bajo.

Un día ganaba uno, al otro su vecino, así pasaron los años y nadie, pero nadie, se dio cuenta que ambos personajes se volvieron multimillonarios.

Un día el padre tiempo alcanzó a uno de esos tenderos por lo que los pleitos por ver quién vendía más barato se acabaron y terminaron por obligar al que quedó vivo a mudarse y rematar sus productos ya que sus ventas bajaron de manera increíble pues ya no era negocio.

Un día, un lugareño decidió abrir un negocio en uno de los dos locales que habían dejado aquellas dos personas y cuál fue su sorpresa de descubrir que en el fondo de la tienda la pared que los dividía tenía una puerta de comunicación.

Pero aun había más ya que el nuevo tendero encontró en el ayuntamiento que aquellas dos personas lejos de ser competidores eran un equipo ya que eran hermanos.

¿Usted se preguntará, la historia anterior a qué obedece?

Apenas hace unos días nos enteramos que Dean Spanos, el presidente de la Junta de Administración de mis amados Chargers fue denunciado, de nuevo, por su hermana por supuestos actos de misoginia y malos manejos financieros entre los que destaca la compra de un avión para ir a comprar palomitas, según su familiar.

Desconozco si es cierta la acusación, así como la primera del año pasado, pero si algo me queda muy claro es que al señor Spanos lo están presionando para vender pues el equipo aumentó su valor de forma impresionante y ante la reciente venta de los Denver Broncos a razón de 4.5 billones de dólares, a mí no me extrañaría que para el 2027 mi franquicia termine por venderse a un megamillonario. 

Entre los alegatos que hace la hermana ante distintos jueces, su equipo legal, que es encabezado por abogados que asesoraron en la compra/venta de los LA Clippers, establece que, además, no se ha pagado la cuota multimillonaria por haber dejado San Diego.

Y lo peor es que esta última demanda, dicen los que saben, se la pusieron para avergonzarlo y evidenciarlo como una mala persona, cosa que yo a título personal siempre le estaré agradecido por los detalles que ha tenido con mis hijas.

Es donde yo concluyo, con un estadio nuevo y un equipo competitivo en el segundo mercado más importante de medios de los Estados Unidos y con la gran posibilidad que al equipo lo pueden vender en más de 4.5 billones de dólares, a poco no les parece una historia similar a la de los dos hermanos que ante la gente se desgarraban pero en lo interno se repartían las ganancias.

Mis dos centavos

No es chile pero arde.