Enfocando datos: Brasil no huele a Mundial 2

Por Juan Carlos Ochoa

México es un país fanático al futbol, probablemente es lo único  (aparte de la Virgen de Guadalupe) que nos une a todos en cada juego importante. Ahora pensemos en Brasil, país emblema del futbol, ganador de la copa mundial en varias ocasiones. Tal pareciera que los Brasileños hubieran nacido para dominar este deporte, es algo cultural pero también místico, lo traen en las venas y esto se puede sentir al visitar el país.

Con todo esto en mente, ¿Qué pensaría si le dijera que la mayoría de los Brasileños están en contra de que en su país se lleve a cabo la Copa del Mundo? Pareciera mentira, pero es una realidad.

En una serie de mediciones de opinión pública realizados por la empresa MC15 muestran que en mayo del 2013 el 47%  de los brasileños pensaba que era un mal momento para que se realizara el mundial en el país. Faltando 2 meses para el gran evento el 65% de la población está en contra de que se realice en Brasil la Copa del mundo.  Solamente el 26% de la gente se siente optimista con la llegada del evento al país.

¿Pero por qué estar en contra del mundial?  De un par de años a la fecha se han dado diversas protestas multitudinarias manifestándose en contra del evento, las razones no son poca cosa.

De entrada el recurso que un país tiene que invertir para hacer  un evento de este tipo es muy grande. Pero si este país tiene graves problemas de pobreza, deficiente educación (21% de analfabetismo), pésimos servicios médicos  y falta de transporte, solo por mencionar algunos, entonces surge la duda natural del beneficio que podría generar ese dinero invertido en actividades productivas.

El problema se agrava por el aterrador dispendio de recursos que se han gastado para crear la infraestructura mundialista.

Brasil invertirá para la Copa aproximadamente 30 billones de dólares, esto es mas grande que lo que se invirtió en los 3 mundiales anteriores juntos! (25 billones).   El presupuesto inicial presentado en 2007 que se decía era holgado, no solo ha aumentado, sino que se ha triplicado (y todavía no están listos los estadios).

Las cantidades invertidas en remodelación o construcción de estadios resultan difíciles  de creer.

Al estadio Maracaná supuestamente se le invirtieron $584 millones de dólares y eso que ya estaba construido, fue solo remodelación. Para darle una mejor idea del dispendio, la construcción  desde abajo  del Target Field de los Twins de Minnesota para 40 mil aficionados costó menos de 500 millones.

No es que en Brasil la construcción sea mas cara o de mejor calidad, la inconformidad de la gente es porque a todas luces la copa del mundo esta sirviendo como pretexto para políticos corruptos y contratistas cómplices para hacer negocios que nunca mas podrán hacer en la vida (aunque faltan todavía las Olimpiadas). 

En su debida proporción haga de cuenta que es como la famosa “Estela de Luz”, que fue el botín de políticos pero exponenciada cientos de veces.

 Esta situación pone en graves aprietos al gobierno actual de Dilma Rousseff que no obstante las dificultades económicas,  ahora enfrenta graves problemas de corrupción, legitimidad y congruencia,  sobre todo proviniendo de un partido (el de Lula) que supuestamente buscaría mejorar la vida de la clase trabajadora.

*El autor es director asociado de Focus, Investigación de Mercado en Tijuana, BC