Enfocando datos: Así como lo lee, el marketing ha muerto

Por Juan Carlos Ochoa*

Este argumento fue inicialmente declarado por el CEO de Saatchi & Saatchi, Kevin Robert, una de las personalidades emblemáticas del mundo de la publicidad. Pareciera una locura en estos tiempos en los que cada vez hay más competencia, pero si lo analizamos tiene mucho sentido.

Si usted no trabaja en marketing probablemente esté pensando que esto es un tema exclusivo de los especialistas, pero déjeme decirle que no es así. Este cambio de paradigma nos afecta a todos pero sobre todo nos hace parte del movimiento que le da vida.

En los años 60 y 70, en su nacimiento, el marketing se centraba en el producto y la labor de las marcas era generar un mensaje suficientemente atractivo para que los consumidores lo voltearan a ver y lo compraran. Después en los años 80 la mercadotecnia dio un paso adelante al  involucrarse más a la vida de los consumidores, por medio de medios no convencionales como la presencia en eventos que buscaban tener un lugar en la mente de las personas.

En el año 2000, ya con el nacimiento de la Internet se innova al tener un medio adicional para transmitir los mensajes y fortalecer la imagen.

Podrá observar que a lo largo de la historia de la mercadotecnia, el trabajo consistía en segmentar el mercado, buscar ventajas competitivas de los productos, enviar mensajes a los consumidores y esperar a que “compren la idea”.

Ahora todo ha cambiado, con las redes sociales se crea una conversación bilateral, entre la marca y sus clientes pero sobre todo entre los consumidores.

Las marcas ya no pueden solo mandar mensajes y ver si causan efecto en el mercado, ahora la sociedad se ha apoderado de la información y toman el control de los contenidos.

Se involucran fuertemente con el desempeño de las marcas, crean historias que son más poderosas que lo que las marcas buscan decir.

Entonces, si el marketing como tal ha muerto, ¿Qué podemos hacer? 

La nueva mercadotecnia, si así la podemos llamar, ya no debe de ser considerada como antes, ahora es más compleja, debe de interpretar este cambio social y ver cómo el uso de la tecnología y las redes sociales transforman comportamientos individuales y las dinámicas de la comunicación.

Ahora la comunicación deja de ser como una marca, sino más bien como si fuera una persona más, que como todas tiene una perspectiva del mundo y una opinión.

Esta nueva era nos obliga a construir relaciones sólidas y transparentes con los consumidores en la que colaboremos junto con ellos a ser parte del movimiento que crea la imagen y personalidad de las marcas.

En este nuevo marketing los “mercadólogos” perdemos control, nuestro reto es ser parte del movimiento de una manera natural y diferente, siendo sutiles y buscando ser una parte influyente en el rumbo que toma nuestro producto.

Si seguimos guardándole el “luto” al marketing corremos el riesgo de que alguien  o las circunstancias tomen el control de nuestros productos o peor aún, que desaparezcan entre el mar de contenidos e información que vemos todos los días.

 

*El autor es director asociado de Foscus, Investigación de Mercado