Encuentro: Ven la tormenta y no se arrodillan

Recortaron 15 días de clases en las escuelas de BC. Las autoridades educativas de BC anunciaron recorte de medio mes al calendario escolar aduciendo argumentos que se quedan cortos ante el impacto que esta mala noticia ha tenido ya sobre el futuro de cientos de miles de niños y niñas en nuestro estado.

No podemos darnos ese lujo. Lo que más necesitan nuestros hijos es tiempo en las aulas y claro, mejorar la calidad de la educación que reciben cuando están ahí. Menos tiempo en aulas se traduce en cerrarle el futuro y las esperanzas a cada uno de nuestros hijos, todos.

Luego nos quejamos de que estamos como estamos. ¡Pues claro! Otros países dedican hasta 60% más tiempo de clases que además son bien impartidas. Nos rebasa el mundo frente a nuestros ojos mientras nosotros recortamos tiempo en las aulas.

Baja California tiene como meta 200 días de clases al año, no de actividades educativas, sino de clases efectivas impartidas en el salón. Esta meta no se cumple por razones inaceptables. Razones donde la “grilla” está por encima de la educación y el progreso. La autoridad está para hacerse valer y no para ser comparsa de intereses de grupo que indebidamente se imponen sobre los de nuestros hijos y su futuro.

No hay excusa que valga frente al tema de temas que es la educación. Las mayores evidencias de que la educación se queda corta en México son los niveles de desigualdad, de pobreza y de violencia que azotan a nuestro país y que son consecuencia directa de fallas y errores como el recortar clases.

¿Qué solución propone la autoridad educativa ante este incumplimiento de la Ley General de Educación? No presenta ninguna. Solo informa del recorte de clases. ¿Quién sanciona este incumplimiento? Quien sabe pero el hecho es que nos dan “gato por liebre” y no pasa nada.

Muy buenas propuestas de solución son del conocimiento de la autoridad y del gobierno. Tal es el caso de la creación del Instituto Estatal de Formación Continua, (IFICOPE), que desde el sexenio pasado aguarda ser puesto en marcha. El tiempo transcurre y el rezago aumenta.

Otra solución pendiente es la Plataforma Educativa Digital que con éxito concluyó la primera fase pero que falta se despliegue a todos los niveles. Falta también una evaluación educativa que es fundamental para saber cómo y en dónde se requieren correcciones y mejoras.

Las escuelas de tiempo completo son otra herramienta que nos ayuda pero son solo 120 las escuelas que en todo el estado operan de esta forma. Se necesita aumentar este número de manera importante.

En todos los casos la respuesta es “no hay dinero”. ¿Y los millones de pesos que se gastan en aviadores, en maestros que no dan clases, en escuelas que no existen, en personas que cobran como maestros pero lo hacen a nombre de terceras personas que ya se jubilaron? ¿Acaso no se puede dejar de hacer esto, (fraude), y dedicarlo al futuro de nuestros hijos? ¿Acaso lo que hace falta es voluntad?

Ante la magnitud del problema la autoridad no debió recortar de tiempo en las aulas, debe aumentarlo. Que no haya confusión, la autoridad no debe reaccionar en defensa de los hechos. Debe abrazar el reclamo social de que se cumpla la ley. Sería muy bienvenido y generaría apoyo social el que la autoridad responsable asuma una postura reflexiva, autocrítica, incluyente e informe que acciones y en cuanto tiempo resolverá los asuntos pendientes. Nuestros hijos no pueden esperar.