Encuentro: Menos comisiones, mejor congreso

El Congreso de BC tiene 27 comisiones legislativas y 25 diputados. Es de los pocos en el país que tiene más comisiones que diputados.

Las comisiones son los espacios de deliberación y trabajo que conforman la estructura de todo Poder Legislativo. Existen para atender temas específicos con el propósito de que los diputados puedan hacer su trabajo.

Vale la pena preguntarnos si nuestro Congreso necesita tantas comisiones; cuánto nos cuestan y sobre todo qué resultados le dan a los ciudadanos. Muchas de las comisiones sí tienen sentido pero otras pareciera que no. Por ejemplo: hay dos de Reforma Política. ¿Por qué duplicarlas? Hay una de Comunicación Social y Relaciones Públicas. ¿Se necesita toda una comisión para este tema? ¿Para qué distraer a los diputados de temas más importantes y necesarios que el de relaciones públicas? Además la mejor manera de tener buenas relaciones públicas es que hagan bien su trabajo. También hay una comisión de Administración y Finanzas. ¿Qué leyes salen de ahí que sirvan a la sociedad? Ninguna.

Se necesita eliminar o fusionar el número de comisiones con el propósito de que el Congreso sea más eficaz y productivo. El que existan muchas comisiones no significa que tendremos un mejor Congreso. En cambio menos comisiones permite que los diputados puedan enfocarse a los mayores retos sociales. Los diputados tienen la oportunidad de eliminar actividades que no tienen que ver con su función de legislar, vigilar los dineros públicos y representar a los ciudadanos.

Por ahí se escucha una propuesta de incrementar el número de diputados cuando lo que se necesita es eliminar actividades improductivas que no tienen que ver con su trabajo y los distrae del mismo.

Otro beneficio de reducir el número de comisiones es que bajaría el nivel de gasto del Congreso. Esto porque cada diputado que preside una Comisión Legislativa recibe por ese hecho 100,000 m.n. cada mes. Esto sin considerar otras partidas que reciben por otros conceptos.

Existen quienes piensan que el número de comisiones es tan alto precisamente para dar cabida a que cada diputado pueda presidir una y con ello tener acceso a esos 100,000 m.n. Existen otros que consideran que este pago por presidir una comisión es en realidad un sobre sueldo a su trabajo. El monto de recursos destinado para el pago por presidir comisiones es de 30 millones de pesos al año.

En virtud de que existen más comisiones que diputados es que más de un diputado preside más de una comisión. Llama la atención que los diputados que presiden dos comisiones no les entregan 100,000 m.n. por cada una. Lo que obliga la pregunta: ¿por qué en una comisión sí se gastan 100,000 m.n. y no así en otra cuando ambas son presididas por la misma persona? ¿Si unos no reciben dinero por presidir una comisión porqué los demás sí?

Pero más importante que el gasto son los resultados que arrojan cada una de las comisiones. ¿Cuántas veces sesionan, qué acuerdan, en qué se traduce ese trabajo y ese gasto de dinero público? De esto el portal de internet del Congreso de BC no nos dice nada.

Los diputados tienen la gran oportunidad de racionalizar el número de comisiones para mejor hacer su trabajo y ahorrar millones de pesos en comisiones que nada o poco hacen por los ciudadanos.