Encuentro: La cuchara de los 1279 millones de pesos

En fechas recientes se han aprobado una serie de reformas constitucionales de importante calado. Entre ellas la reforma política que a diferencia de otras transitó sin mayores problemas entre los distintos fuerzas políticas. 

El tiempo lo habrá de confirmar pero estimo que la reforma política dio pasos en la dirección correcta.

Sin embargo hay una muy penosa excepción a la expresión anterior.

Sucede que los partidos acordaron, “en lo oscurito”, auto aumentarse la partida de su financiamiento ordinario en más de 1,279 millones de pesos provenientes de los impuestos que con cada vez más esfuerzo pagamos. Sí, usted leyó bien. Se sirvieron con la cuchara grande. Modificaron la fórmula de financiamiento para poder recibir más dinero. Falta aún ver el aumento adicional que derivado de esto también se dará en otra fuente de recursos que es la del financiamiento de campañas.

¿Cuándo se debatió este tema en las tribunas del Senado o de la Cámara de Diputados? Al parecer no hay rastro de una discusión de cara a la gente.

A este respecto ¿qué nos dicen los presidentes de los siete partidos políticos nacionales o nuestros legisladores? ¿Qué argumentos de peso, (o de muchos pesos), tuvieron para aumentar el monto de dinero público que reciben? ¿O acaso no saben?

Los partidos políticos en México, en los últimos tres años han recibido en promedio cada año 4,245 millones de pesos de dinero público. Aunque las leyes electorales son muy diferentes, la cifra en México es incluso muy superior a la que reciben los partidos en EEUU.

El auto aumento es un grave acto de incongruencia porque dicen una cosa y hacen otra. Porque pregonan la transparencia en las decisiones y actos públicos y al mismo tiempo no debaten este tema de cara a la sociedad a la que se deben. Es un acto de incongruencia porque en los hechos reducen recursos a temas más importantes para el país, (educación, seguridad, etc.), y por otro lado aumentan el dinero que va destinado a ellos.

Por eso es que para mucha gente los partidos políticos no solo no son solución para sus problemas sino obstáculos para sus vidas.

La moraleja es que nosotros como ciudadanos no nos podemos quedar pasivos y tenemos que encontrar maneras para contener estos actos, poner nuestro grano de arena y participar más en nuestra comunidad.