Encuentro: Destituyen a Daniel José González Vargas

¿Quién es ese señor? Es un juez que otorgó, según la autoridad competente, indebidas suspensiones de amparo a favor de empresas dedicadas a la venta de autos “chocolate”.

Sin duda el suceso es poco común y genera sentimientos encontrados.

  

Por un lado la indebida acción del Juez González causa coraje e indignación y por otro la sanción que impone la autoridad da cierto ánimo o esperanza por ser un acto en contra de la impunidad y la corrupción. Aunque sea pequeño y aislado es un acto de justicia de los tantos que reclama nuestro país.

Importante que la autoridad o los medios informativos digan quiénes están detrás de las empresas indebidamente beneficiadas. No es un secreto a voces que algunas de las más beneficiadas por estos actos de corrupción están ligadas a conocidos políticos de larga cola.

En general sabemos quiénes son las personas que conforman el poder ejecutivo. Es decir quién es el Presidente de la República, los gobernadores y los presidentes municipales. Los medios nos informan de ellos constantemente.

No tanto así sucede en el poder legislativo. Sabemos menos de ellos y en términos más generales y abstractos. Esto en razón a que el poder legislativo es un órgano colectivo. Sabemos cómo se llaman ciertos legisladores pero muchos no podemos recordar o incluso saber quién es nuestro diputado local, federal o senador. Esto porque no les ponemos atención o porque ellos navegan con tan bajo perfil que raya en anonimato entre otras razones.

Sin embargo como sociedad sabemos aún menos de quienes conforman el poder judicial. No hay suficientes reflectores sobre los responsables de la fundamental tarea de impartir justicia y más en un país con niveles de impunidad como el nuestro.

¿Cómo se llama el Presidente de la Suprema Corte de la Nación o cualquiera de los ministros que la componen? O para no ir tan lejos, ¿cómo se llama el Presidente del Poder Judicial de Baja California? ¿Quiénes son los jueces que deciden cosas que afectan a tantos? ¿Cómo llegan ahí? ¿Cuál es su desempeño? La amplia falta de respuesta de la mayoría de la gente a estas preguntas es un botón de muestra de la gran brecha que existe entre la sociedad y el poder judicial y de la opacidad en la que éste opera.

Lógicamente muchos medios difundieron la noticia del destituido juez pero lo curioso es que ningún encabezado mencionó su nombre. Esto es significativo porque no es permisible que las autoridades funcionen en la opacidad pero menos aún que cuando, por fin, una sea sancionada y de nuevo por razón de opacidad tampoco sabemos quién es, como se llama y donde estaba.

Es importante saber quiénes son las autoridades que imparten justicia. Es nuestro deber como ciudadanos enterarnos para que haya más transparencia y mejor rendición de cuentas.