En pantalla: Mala TV

1.- Limpiar la basura de tu pantalla. Así como tu computadora puede llenarse de basura, también cualquiera de nosotros, como espectadores de la TV y del cine podemos aficionarnos a llenar nuestro espíritu de basura.

Consumir por consumir es algo que afecta nuestra vida económica y nos hace dilapidar los ingresos que, con gran esfuerzo, logramos con nuestro trabajo. Podemos acostumbrarnos a consumir lo innecesario y esto afecta al comercio, a la industria y a la ecología, porque producir lo que no se necesita, significa desperdiciar, desviarnos de lo que es realmente útil…

Pero hay una afectación mucho más grave que la económica. Es la afectación de nuestra propia alma cuando dejamos que se llene de basura con el consumo de la mala TV y del mal cine.

Son muy graves las adicciones de mucha gente que abusa del internet y también, en general, de los medios. La afectación es mucho más grave que la económica y la ambiental porque lo que sale dañado es nuestro espíritu, nuestra alma, lo que termina con afectar también a nuestra salud mental en forma de estrés, de depresión y malestar mental y nervioso.

A los cristianos San Pablo les advierte que hay que temerle mucho más que a los que matan el cuerpo, a los que matan el espíritu. Y creo que así es, en efecto.

Una de las adicciones más graves la producen las series de TV que degradan el gusto del espectador porque degradan nuestro vivir. Nos hacen depender del absurdo, de las ficciones que pueden alterar la salud mental y la espiritual.

Hay hoy una sociedad  “del espectáculo” que crea dependencias degradantes,  que nos desvía del vivir auténtico que miente sobre los valores verdaderos. Patrocina el sensacionalismo que vende ficciones degradantes, crímenes seriales y violencia absurda y sin fin. 

Captan tu atención y luego te vuelven adicto. Violencia, crimen, sexo sin amor, fantasías que hacen daño a la imaginación. Todo esto puede ocurrir, si te dejas.

 

2.- Algunos criterios para vacunarse a tiempo: Distinguir que es  lo que predomina en las series y películas que estamos viendo:

CINE y TV BASURA: Su fin, ganar dinero, enganchar el consumo, a cualquier costo. Manipular emociones. Justificar una realidad violenta, desajustada, y hasta despiadada y absurda. Vender una mentalidad prepotente. Es cínica ante la injusticia y la crueldad. Justifica lo injustificable. Entretiene a los poco sensatos. Propugna una vida mediocre, superficial y vulgar. Se apoya en las modas pasajeras y rehúye la crítica seria. Más que obra de arte, es chatarra intelectual, cursilería programada y elucubración tan absurda que daría pena decir que eso es lo que nos gusta.

BUEN CINE Y TV: Creación genuina. Tiene que ver con la condición humana: Busca verdad, bien, belleza, justicia, y amor al prójimo que son los anhelos que dan sentido a nuestra vida. Exhibe costumbres virtuosas y fraternidad. Cuenta con un relato auténtico de una vida que propondríamos a nuestros hijos e hijas. Es “una amorosa provocación” para hacernos mejores. Rechaza toda realidad injusta o inauténtica. Nos cuestiona y exige generosidad. En vez de egoísmo. Conduce a los valores más profundos. Defiende a quienes sufren desamparo e injusticia. Invita a que vivir nuestros sueños e ideales. Provoca esperanza…