En Campaña, Primera Mitad

Por Manuel Alejandro Flores

¿Alguna vez se han preguntado qué se siente ser candidato a un puesto de elección por mayoría relativa? Yo me lo pregunté muchas veces, y heme aquí como candidato del Partido Encuentro Solidario (PES) por la diputación correspondiente al quinto distrito federal que corresponde a Tijuana.

Me quite la cosquilla del ¿qué se sentirá?, ¿cuánto costará?, ¿cómo se obtendrá? para vivir la experiencia.

A un mes de iniciada mi campaña me gustaría compartirles cómo es que logre ser candidato por el PES en esta elección. Cabe señalar que en México somos más de veinte mil candidatos en esta elección histórica del 6 de junio, entre los que van para gobernadores, alcaldes, regidores, síndicos, diputados locales y federales. Es hasta el momento, la elección más grande en la historia del país.

Cuando uno ve la cantidad de candidatos pareciera un tema menor el lograr una candidatura, más cuando se piensa en las posibilidades reales de ganar la elección; sin embargo, es por mucho, una de las experiencias más enriquecedoras y educativas que he vivido. Por tanto, mis reflexiones ciudadanas para ser candidato son las siguientes:

Hay que participar en grupos organizados de la sociedad. Si bien es cierto que hay muchas personas que les gustaría candidatearse para algún puesto, también lo es que se debe de construir con anticipación esta posibilidad. Participar en cámaras empresariales, sindicatos, OSCs o grupos con temas de desarrollo y liderazgo social es un buen comienzo para estar sensibles de las necesidades de ciertos sectores de la comunidad.

Hay que elegir banderas políticas coyunturales. Los problemas educativos, el mal manejo de la pandemia y las consecuencias derivadas de ello, la inseguridad reflejada en la tasa de homicidios en la ciudad o la falta de medicamentos en la red pública de hospitales son realidades inocultables. Es importante poner el dedo en la llaga con “momentos de verdad” que movilicen a la sociedad para exigir un cambio. Esto lleva equiparado siempre estar informado del acontecer diario en la comunidad.

Hay que ver a los partidos políticos como vehículos para acceder al poder público. Aunque no soy militante activo del PES, por ejemplo, haber asumido un rol social participativo y activo en mi comunidad hizo que quienes toman decisiones en el partido me voltearán a ver. No es que uno tenga el perfilazo para ser candidato, se trata del capital social y los temas coyunturales que se manejan, se trata del impacto que esto genera en la comunidad. Con esto se rompe el mito de que sólo los militantes activos de un partido pueden ser candidatos. Esto ocurre en aquellos partidos que no entienden los signos de los tiempos actuales y los reclamos de la ciudadanía.

Hay que entender las presiones que viven los dirigentes partidistas: Entre la militancia activa y la ciudadanía exigente. Hay muchos militantes en los partidos políticos que están esperando una oportunidad, que son gente buena y trabajadora, con gran experiencia y también hay ciudadanos inquietos que quieren una oportunidad; esta tensión no es fácil de conciliar, sobre todo si el carro trae buen motor. El PES por ejemplo, se puso muy atractivo por las coyunturas del candidato a gobernador (Jorge Hank) y alcalde (que aún sigue esperando a Julián Leyzaola). Parece que su motor si está diseñado para ganar. Estas coyunturas no siempre se dan y cuando ocurren representan una gran oportunidad para que ciudadanos independientes puedan “accesar” a posiciones claves para el Estado o el país.

Se necesita apoyo. Sin duda para entrarle a una contienda política se necesita el apoyo de la familia, los amigos y los sectores en donde uno ha participado. Una persona, por más popular que parezca o sea, no llega solo a ser candidato. Debe ir respaldado por activismo previo, algún o algunos sectores y traer ya un camino recorrido en favor de la comunidad.

En conclusión: hay muchas razones para no entrarle a una candidatura; ¡hay muchas más para entrarle!