En Boca Cerrada: Reformar para transformar

Estamos por cumplir un año de que el PRI recuperara la Presidencia de la República, en un movimiento nacional encabezado por un hombre visionario que sembró esa frase extraordinaria de Mover a México, con la cual dio certeza, rumbo, unidad y supo transmitir la confianza de que venían verdaderos tiempos de cambio para nuestro País.

Podemos afirmar que en estos casi 365 días, México no sólo se ha movido: México se está sacudiendo.

“México no puede esperar”: Esta oración cimbraba en las conciencias de los mexicanos. Las reformas transformadoras tenían que llegar. No podíamos seguir postergándolas y junto con eso seguir retrasando la llegada de la justicia social que todavía reclaman de manera justa y en ocasiones airada, millones de mexicanos.

Hay que destacar de manera especial el Pacto por México, ese gran acuerdo político del cual debemos sentirnos orgullosos de que nuestro partido sea protagonista.

Ahora mismo estamos convencidos de que el PRI debe llevar este gran Pacto a la dimensión social, al ámbito comunitario, vecinal e incluso familiar, pues aún venimos arrastrando la polarización social, de confrontación y desencuentro, como secuela de gobiernos pasados.

Estoy segura que así lo piensan y sienten miles de familias de nuestra frontera que han fijado sus raíces en nuestra tierra.

En la frontera se vive día a día de manera más intensa y firme, el sentimiento de la mexicanidad. Nos acecha una muralla de acero vigilante y la mayoría de las veces perversa. Muchas ocasiones también nos hemos sentido lejos de donde se toman las decisiones.

Hoy México ha decidido creer. Miles de familias en la frontera hemos decidido creer y mantener vivas nuestras ilusiones de que la transformación de México ha iniciado.

Tenemos certeza que estos son nuevos tiempos y con las recientes reformas aprobadas habremos de recibir, como ya está ocurriendo, recursos sin precedentes de un gobierno con sensibilidad social y ocupado en transformar la vida de cada uno de los mexicanos.

Mayores apoyos que se verán reflejados en más obras prioritarias para nuestro crecimiento y desarrollo.

Sin embargo, no podemos dejar de convocar a legisladores federales y locales, alcaldes y regidores y en general y de manera especial a todos los mexicanos, a ser vigilantes de que ese presupuesto histórico aprobado recientemente se ejerza a cabalidad, que cada peso sea ejercido con responsabilidad y en beneficio de la sociedad a la que los gobiernos deben servir.

Es inadmisible que ante tantos pendientes y rezagos sociales, existan autoridades como las que han gobernado los últimos 24 años en Baja California que, por conveniencia política y electoral, dejan de ejercer millones de pesos en beneficio de sus ciudadanos.

Sabemos que el compromiso que el presidente Peña Nieto tiene con el pueblo de México es ético y moral, pues solo con estos principios es que podremos avanzar para pagar la deuda histórica con nuestro pueblo.

El priismo que radica en la frontera, de barro y arena, de fuego y mar, que profesa el profundo amor por nuestra patria le reitera su respeto, así como su total apoyo en su misión visionaria de transformar a México.