En Boca Cerrada: ¿La publicidad como medio para legitimar?

 

En 2011, 27 entidades federativas gastaron 4 mil 518 millones de pesos en publicidad oficial y el 40% de esos recursos fueron sobre ejercicios, es decir, los estados gastaron más del presupuesto que les autorizaron sus congresos locales. Estas erogaciones se hicieron sin reglas de operación y se ejercieron en la opacidad, de acuerdo a las organizaciones FUNDAR y ARTÍCULO 19 responsables del estudio denominado “EL COSTO DE LA LEGITIMIDAD, el uso de la publicidad oficial en las entidades federativas” (abril 2013).

En este estudio se establece que el estado de Baja California solamente contó con 3 estrellas en el rango de cumplimiento de 5 posibles, pues faltó de entregar la información de: Presupuesto Desglosado por Tipo de Medios, por Proveedores y por Concepto o Campaña. Destacando que del 2005 al 2012 el gobierno estatal gastó solo en el Gobierno Central, la nada despreciable suma de 568 millones de pesos y forma parte de los 18 estados que duplicaron sus gastos de publicidad en el periodo analizado.

Para centrar el análisis en ejercicios comparativos que permitan dimensionar esta práctica de la autoridad estatal, del 2007 al 2012 un tema de fundamental importancia para la salud de los ciudadanos como lo es la Secretaría del Medio Ambiente, le ha sido asignado en su presupuesto solo 200 millones de pesos, mientras en ese mismo periodo solo el Gobierno Central, sin contar las paraestatales y entidades descentralizadas, han gastado 447 millones de pesos, es decir que para el Gobierno Estatal es doblemente más importante gastar en publicidad institucional que la salud ambiental del estado que gobiernan, siendo que de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, Mexicali es la 3er ciudad más contaminada del mundo.

Para el 2013 el Gobierno Estatal central destinará al menos para Campañas Institucionales 107 millones de pesos, que evidentemente se destinan a la Campaña "Abre Tus Ojos”.

El problema no es precisamente que se destinen recursos para impulsar campañas de información para que la ciudadanía esté enterada sobre el actuar gubernamental, pues igualmente es responsabilidad de los gobiernos, la utilización de los medios y mecanismos a través de los cuales la ciudadanía conocerá su forma de interactuar con sus autoridades; más bien el problema se centra en los recursos que destinan para ello, y en la opacidad y discrecionalidad como son ejercidos.

Esta reflexión cuestiona, que los criterios gubernamentales para la asignación de los recursos en materia de comunicación, no privilegia criterios de equilibrio presupuestal, así como que los recursos gubernamentales no se destinan con la prioridad de los temas que pretende atender; es decir no podemos destinar más recursos presupuestales para publicitar lo que hace el gobierno, que el recurso que se destina a las secretarías encargadas de resolver los problemas del estado.

Es fundamental que los medios de comunicación serios, como los ciudadanos libres y organismos sociales denuncien el dispendio de los gobiernos o la asignación inadecuada de los recursos públicos para tareas o rubros que en poco resuelven las necesidades de la sociedad que gobiernan. Es fundamental que la ciudadanía pida cuentas y exija transparencia en la forma en que las autoridades se gastan sus recursos. Es urgente que la ciudadanía se haga Presente.