El empate sin goles

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

Tuvieron que pasar 20 años para que de nuevo se viviera una jornada tan monótona como la de la semana pasada. Y es que, en esta era del futbol mexicano, en donde el dinero habla y tanto los equipos como sus aficiones alimentan sus esperanzas de ser campeones con la llegada de cualquier refuerzo ‘de lujo’, siempre será extraño ver tantos empates sin goles en una misma jornada. Curiosamente, dichos resultados se dieron en enfrentamientos con participación de varios de los equipos que destacaron en el torneo pasado por su poderío ofensivo, lo cual solo acentúa la peculiaridad de dicho suceso. Ni los dos conjuntos que acumularon la mayor cantidad de puntos, Rayados y Tigres, fueron capaces de anotarle a sus rivales, así como tampoco lo hicieron los equipos de León, América y Cruz Azul, que no hace mucho se veían involucrados en una liguilla y con posibilidades de ganar el campeonato. Inclusive el conjunto de Pumas, quien marchaba como líder general de la competencia, fue víctima de esta epidemia que atacó a varios equipos.

Pero, como cualquier gripa, este tipo de enfermedad suele pegar cuando hace frío y nada tan frío como los delanteros de estos equipos con su poca aportación ofensiva. O bueno, quizá dichos partidos fueron víctima de la perfecta planeación táctica de parte de los técnicos o del alto nivel de competencia que ocasionó que los rivales se anularan entre sí. Al menos viéndolo de esa manera se puede llegar a una conclusión más positiva y hasta asumir que no todos los partidos con empate sin gol son aburridos o malos.

Ahora bien, vale la pena resaltar que para el conjunto de Tijuana el empate sin goles no fue un resultado negativo. No es que el equipo canino haya tenido una actuación brillante el pasado sábado ante el cuadro de Monterrey, pero un empate de visitante ante un rival tan complicado siempre es positivo. Es cierto que de nuevo mostraron las mismas carencias que en el partido ante Cruz Azul de la primera jornada, en donde también se vieron dominados y el empate fue gracias a las fallas del rival, pero hubo varios puntos rescatables de su partido más reciente.

Con el riesgo de sonar como un disco rayado, pero por tercera semana consecutiva la defensa liderada por Pablo Aguilar se vio implacable en su labor y de nuevo la primera línea se vio imbatible. No solo lograron frenar a la mejor delantera del torneo anterior, sino también completaron otro partido sin recibir gol en contra. Es el único equipo que actualmente no ha recibido gol en lo que va del Clausura 2018, acumulando ya más de 270 minutos desde el arranque de la campaña. Desafortunadamente, solamente han anotado un gol en tres partidos. Son tres partidos sin la aparición de algún delantero canino, lo cual debe encender algunas alarmas dentro de la institución.

Se podrá argumentar que un empate sin goles no necesariamente se traduce a un partido tedioso, pero siempre será la primera prueba que presentará cualquier persona que desea desacreditar al deporte y llamarlo ‘aburrido’. Dirán que sin goles no existe espectáculo, y por más que haya excepciones no siempre es tan fácil defender una postura tan positiva. El futbol necesita goles, y otra jornada así sería brutal.