Élite y Cielo

Por El Recomendador

Tener juventud y estar entre los ricos y poderosos implica vivir en una élite. Amar a la persona humana y respetar su infinita dignidad, incluso más allá de la muerte puede reflejar una aspiración legítima a la felicidad. Señalamos eso al contrastar estas dos series; la primera española, y la segunda, coreana:

1.- Élite es una serie dramática española que se estrenó en septiembre del 2019. La novedad es que algunos de sus episodios duran diez minutos cada uno y son miniseries de tres capítulos. O sea que cuando son tres, se pueden ver los tres en media hora. La serie presenta a jóvenes preparatorianos de élite que por ser ricos e influyentes o léperos y rebeldes aparecen como influyentes, frívolos y léperos y generalmente malcriados y mal formados.

De Barcelona viene esta corrosiva crítica: “Élite es morbo, folleteo, tensión sexual en las duchas, mordidas de paquete en la pista de baile, borracheras desinhibidoras, proposiciones indecentes en la tercera frase. Lo es más que nunca y lo es de una forma desvergonzada. Un servidor no descarta que las mentes creativas se hayan sometido a una hipnosis colectiva para recuperar fantasías enterradas y desatarlas en la pantalla”.

Para aquellas ¿mayorías? a las que casi todos los publicistas se dirigen para modelar todo lo deseable en la vida, el contexto no tiene pierde: Si eres un joven exitoso y voluntarioso puedes hacer lo que quieras, serás siempre un triunfador. Pertenecer a la alta sociedad garantiza la base del éxito. No importa que la miniserie destape el vacío de vida de casi todos sus protagonistas a pesar del tono romántico rancio para justificar una hiper sexualización malsana e insistente.

Este tipo de cineastas españoles escribe sus series desde la cumbre de un individualismo egolátrico y de un vacío de vida que se empeñan en proponer como modelo.

2.- Mudanzas al cielo. Corea, 2021, serie de diez episodios. El protagonista es un noble muchacho con el síndrome de Asperger que fue enseñado por su padre a limpiar los cuartos en donde acaba de fallecer una persona. Recogido el cadáver, se presenta la empresa no sólo a limpiar sino a recopilar las pertenencias del finado, tratando siempre de encontrar a los deudos para entregarles los últimos mensajes de la persona finada.

Cuando muere el padre del muchacho, éste designa tutor a un tío aparentemente irresponsable y arbitrario, casi, casi, un sociópata, frustrado porque nunca volvió a encontrar el amor que sólo supo darle el que fue su hermano adoptivo. Puede afirmarse que se trata de una de las series más conmovedoras que se presentan en el repertorio mundial actual porque encamina al espectador a reflexionar profundamente sobre el sentido de la vida y la muerte y los misteriosos e impresionantes mensajes que de hecho deja siempre a los suyos el amor de aquellos que se acaban de partir de esta vida.

“La muerte aquí se presenta como un desastre momentáneo que pronto será barrido por los ángeles terrestres. La vida rara vez es tan ordenada y sencilla como cuando los deudos de un finado llegan a percibir los últimos mensajes que les fueron dejados”.