Elecciones, lecciones y empresarios

Por David Saúl Guakil

Hace un par de semanas México vivió una fiesta cívica ejemplar, donde los ciudadanos salieron a decir presentes para que sus voces se oigan fuerte en el genuino reclamo de un cambio, que finalmente apoyaron las mayorías. No me gusta habar sobre ’vencedores y vencidos’ como dirían los clásicos, sino de un solo ganador que será nuestro país, si los que prometieron cumplen y a los que no les toque gobernar ayuden sin condiciones ni resentimientos de ningún tipo, cada uno en su tarea intelectual, productiva e innovadora.

Estas elecciones fueron una lección que todos, sin excepción, debemos aprovechar para que México siga diciendo presente en el concierto internacional y entre todos elaboremos un futuro promisorio, para nuestra paz interior y digno de las nuevas generaciones.

Deben quedar atrás reproches tangenciales y estériles más comentarios ‘mala fe’ que algunos se empeñan en exhibir en los medios, poniendo a unos contra otros, cuando lo que indica el sentido común es transitar por la vía de la reconciliación constructiva; revisar y corregir errores ‘propios y extraños’, analizar el porqué de un fracaso, que es así como se aprende, no tapando ni escondiendo -menos justificando-, las fallas cometidas. Nada resolverá los problemas del país dentro de un clima de revanchismo ciego sólo para poder decir “ves, te equivocaste”, en una atmósfera donde nadie es dueño de la verdad absoluta.

Los que siempre hemos trabajado sin descanso sin esperar nada más que el fruto de nuestra labor sea en beneficio común, los que aprendimos hace muchos años que es mejor construir que destruir y somos familias edificadas en base a la cultura del esfuerzo, que lo poco o mucho realizado está a la vista de todos y no tenemos nada que esconder y sí mucho para estar orgullosos, seguiremos junto a los que construyen con nosotros, compañeros sin distingos todos, que son y seguirán siendo parte de nuestras vidas junto a sus familias y a la mía, acostumbrados a la lucha y disciplina diaria que nos heredaron nuestros padres.

Entre los múltiples encuentros que sostuvo el virtual presidente electo Andrés Manuel López Obrador, destaco la positiva reunión con los miembros del Consejo Coordinador Empresarial, encabezados por su Presidente el Licenciado Juan Carlos Castañón, donde mucho más que limar asperezas, se vieron y analizaron acciones conjuntas que garanticen el buen ritmo que llevamos las empresas del país, encauzando futuros proyectos prácticos y viables, para beneficio de todos. Porque estas tareas combinadas entre gobierno y empresas, garantizarán ocupación de mano de obra, mejores salarios y aprovechamiento integral de la capacidad laboral con gente mejor preparada, con capacitación constante desde los jóvenes, aquellos que aún no ingresan a esa fuerza tan necesaria para la competitividad internacional y la estabilidad en general. Se tocaron temas de gran interés como la seguridad, mercados, peso mexicano, salud, educación y las variables macroeconómicas que tanto preocupan.

Se establecieron agendas conjuntas para que cada tres meses se revisen las finanzas, el desarrollo regional, prioridad para que las inversiones puedan garantizar ocupación laboral desde el sur al norte del México.

Reunión que a todas luces resultó exitosa porque participaron, además de los empresarios; industriales, pequeños, medianos y grandes financieros, comercio exterior, sectores campesinos y aliados a organizaciones comerciales e industriales extranjeras.

Este es el camino que construye, lo demás transitará en el terreno de las especulaciones innecesarias que en nada contribuyen a la marcha sostenida de México.

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