Elecciones en el imperio

Por Juan Manuel Hernández Niebla

“En un recuento electoral, sólo importa el ganador. Todos los demás son perdedores.”

Winston Churchill

A la fecha de esta publicación habrá concluido el proceso electoral en EU, probablemente con gran incertidumbre del ganador y la posibilidad de una crisis constitucional si Trump no acepta una posible derrota, donde las repercusiones serán fuertes para México.

Los tres principales temas de la agenda con EU son comercio, seguridad y migración; cada uno de los mismos con una perspectiva diferente dependiendo del ganador y en base a mensajes previamente enviados a México por parte del gobierno actual.

Si ganara Trump, y al grito de “Make America Great Again”, anticiparía la continuidad de un liderazgo carismático pero rural y racista, volcado hacia el interior y con un nacionalismo a ultranza de supremacía blanca.

Y en el caso de un Biden triunfador, el retorno de EU como líder mundial, encabezando el proceso de globalización, generando una relación más institucional con México y agendas más específicas en medio ambiente, laboral, energética y de seguridad.

En comercio, la llegada de Biden significaría presiones para México para respetar los acuerdos comerciales, así como la utilización de energías limpias.

Las presiones comerciales están ahí. Recientemente la barra de abogados estadounidense envió una carta al presidente AMLO quejándose de falta de respeto al Estado de Derecho.

Un grupo de diputados y senadores estadounidenses envió también una carta al presidente Trump quejándose de que México no cumple los contratos en materia de energía previamente contraídos, previendo falta de cumplimiento al TMEC y posibles litigios internaciones donde nuestro país será el perdedor.

Los inversionistas se sienten timados porque cuando AMLO cenó con ellos en la Casa Blanca durante su visita a Trump, el presidente mexicano se comprometió a respetar las reglas del juego en materia de inversión energética.

De ganar Biden existe la posibilidad de que EU retire sus aranceles a China, disminuyendo una ventaja competitiva para México como receptor de inversión extranjera americana.

El tema de inseguridad tampoco es excepción. La reciente detención en EU del ex secretario de la defensa, el General Cienfuegos, acusado de proteger a carteles de la droga, se dio sin avisar al gobierno mexicano, mostrando una gran desconfianza del país vecino hacia nuestras autoridades mexicanas.

Igualmente, recientemente se publicó un informe de la CIA señalando que el 20% del territorio mexicano está en manos de los carteles.

Estas acciones muestran una gran molestia por parte del gobierno de EU por lo que interpretan como acuerdos no escritos por parte del gobierno mexicano con los carteles de la droga para cohabitar con ellos, dejándolos trabajar libremente pensando que con eso se va a contener la violencia.

En el tema migratorio, de ganar Trump seguramente seguiremos sirviendo como policías para contener a inmigrantes sudamericanos. De ganar Biden, nuestra tarea será canalizar los flujos de miles de inmigrantes que se dirigirán hacia EU en búsqueda del nuevo sueño americano.

A la fecha, la respuesta de México a todos estos temas ha sido desarticulada, por un lado, cediendo a los caprichos de Trump y por el otro, mandando mensajes de incertidumbre al inversionista norteamericano.

Más allá del ganador, los espacios de maniobra se han reducido de manera significativa. Necesitamos una agenda binacional coherente y sustentada.