Elección de estado

Por Jorge Barreto

Realmente es patética la posición de la Sheinbaum al estar alabando las obras de López Obrador como ejemplo a seguir y como apoyo a su candidatura.

El presidente en turno va a dejar una papa caliente a su sucesora, ya que, aparte de la millonaria inversión en cada uno de esos proyectos duplicada y triplicada por su falta de estudio previo de la proyectada inicial, van a ser unos barriles sin fondo en apoyo financiero para su operación, ya que ninguno de ellos es auto sustentable.

¿Eso es lo que pone la Sheinbaum como ejemplo de su futuro trabajo? ¿Eso es lo que pregona como éxito del régimen de su mecenas?
¿Cuál será su forma de gobernar? Si sigue el ejemplo de su mecenas será otro fracaso.

No sabemos si cree que la fuerza de un gobierno no es su presidente únicamente sino un equipo capaz, con personalidad propia y con capacidad de decisión, apoyo del que este régimen ha carecido.

No sabemos cómo tratará el problema de la violencia que se ha apoderado del país, ya que este tema no lo trata.

¿Cómo será su relación con el ejército? No lo sabemos.

El ejército ha sido utilizado en este régimen para cubrir todas las ocurrencias del presidente en turno, realizando acciones que no le corresponden y que van en contra de la vocación de todos aquellos que su vocación ha sido la carrera militar tradicional y como lo indica la Constitución.

Hay que entender que la figura y supuesta capacidad de esta candidata no lo ha demostrado, ya que revisando sus anteriores funciones hay hechos que no la dejan, de ninguna manera, como una funcionaria responsable.

Esta es una elección de estado ya que toda la fuerza del gobierno federal empezando con el presidente en turno son promotores de esta candidata de Morena.

Aun así, el temor que le tienen a Xóchitl Gálvez es evidente y creciente por su autenticidad que la candidata oficial no tiene.
Por eso, nos estamos enfrentando a una “elección de estado”.