El vino y la salud

Por Adriana Zapién y Valente García de Quevedo

La experiencia de vivir en la región donde aproximadamente 120 vinícolas producen el 90 por ciento del vino mexicano es fascinante; no sólo por la cultura que se desarrolla alrededor de su producción, promoción y distribución, sino por todo lo que es la vitivinicultura misma.

Pero en este mundo vinícola ligado con los placeres, siempre habrá quien diga que beber vino además de ser un placer, es benéfico para la salud; por esta razón busqué la opinión de un experto en vinos que además estuviera en el medio de la salud para que nos explique el porqué de esta afirmación. Y aquí transcribo la respuesta:

El vino es una bebida que ha acompañado a la humanidad desde sus inicios. Los primeros registros sobre su consumo se pierden en la obscuridad de los tiempos. La Biblia lo menciona en múltiples ocasiones. Se sabe que el pueblo mesopotámico lo consumía, y los egipcios nos han legado papiros donde se hace constar su cultivo y su consumo. Los griegos y romanos tenían sus fiestas religiosas donde esta milenaria bebida era parte fundamental.

Pero de manera diferente a otras bebidas, el vino tiene beneficios para la salud. Se ha visto que los bebedores moderados (una a dos copas de vino por día) tienen una tasa de mortalidad menor por enfermedades cardiovasculares que los abstemios. Sólo es superado por los bebedores intensos.

Se dice que los polifenoles son los responsables de esta cardioproteccíon. Estas substancias son de origen vegetal. Actúan como poderosos antioxidantes.

También se ha visto que tienen efecto protector contra enfermedades como la arterioesclerosis, el cáncer, la enfermedad de Parkinson y el Alzheimer. Además, se ha visto que reduce la frecuencia de ataques de resfriado, ataques de herpes, infecciones gastrointestinales, caries dentales, ayuda contra el estreñimiento, facilita la digestión de proteínas y de grasa, reduce los cálculos biliares de un 30 a 50 por ciento, mejora la función pulmonar, alivia los dolores por artritis y mejora el estado de ánimo y la calidad de vida.

Para que estos efectos se vean presentes, el individuo lo debe tomar con moderación y de preferencia con comida, como fue diseñado. Así, y como parte de una dieta sana, esta milenaria bebida también tiene beneficios. Nuestra región es el mayor productor de vino en México, por lo que esta bebida que tenemos a nuestra mano debe ser parte de nuestra dieta.

Como dato curioso, hemos escuchado que las cavas personales de muchos amigos están teniendo una considerable baja en esta época de confinamiento y hacen bien, pues he conocido historias donde se guarda el vino por años para que se lo terminen bebiendo otros.

El aquí y el ahora es una de las lecciones que nos dejará esta pandemia.