El tsunami moreno

Por El Informante

El tsunami moreno

El que quiera entender, que entienda. Andrés Manuel López Obrador y su Movimiento de Regeneración Nacional provocaron un tsunami de tan descomunal magnitud, que movieron el eje de rotación de la política en México.

En los meses previos a las elecciones se utilizó tanto el término “tsunami” que se llegó a pensar que se estaba inflando el efecto que pudiera tener AMLO en los comicios.

Lo cierto es que el nivel de aprobación y legitimidad con que llega a la Presidencia, no lo tuvo ni siquiera Vicente Fox en su momento. Hay quienes ya lo comparan con el fenómeno de Francisco I. Madero en 1911. Además de arrasar en la Presidencia, la composición de las cámaras, hasta la distribución de las gubernaturas sufre un cambio severo.

Lo que López Obrador y sus seguidores no deben olvidar, es lo volátil y efímeras que suelen ser las pasiones en la política mexicana. El éxito suele durar muy poco si no se le administra bien. Cuestión de recordar el nivel de aceptación y popularidad que tenía Vicente Fox en el 2000, quien ahora se ha convertido en una suerte de mal comediante a quien nadie toma en serio. Bueno, salvo las cadenas extranjeras de noticias, que saben que con el ex presidente obtendrán alguna frase para su encabezado.

Pero regresando a las elecciones y lo difícil que es cumplir con las expectativas en la política, si quieren un ejemplo más reciente, ahí tienen a Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, que en 2015 arrasó en la gubernatura de Nuevo León y ahora, tres años después, no fue capaz de ganar ni siquiera en su propio municipio y ni siquiera en su casilla. Que nadie se duerma en sus laureles, porque la rueda de la fortuna de la política suele girar muy rápido.

Aun así, no deja de ser impresionante lo que consiguió López Obrador, pues ni los más optimistas morenistas pudieron haber anticipado los resultados del domingo pasado. Y duro golpe para los partidos en el poder.

La primera mancha

En la era de las redes sociales, bastan unos cuantos minutos para suicidarse políticamente. Pregúntele usted a la candidata al Senado, Alejandra León, que protagonizó el primer gran escándalo y generó una mancha al impresionante triunfo de Andrés Manuel López Obrador.

Hasta hace un par de días, se puede decir que los candidatos de Morena a posiciones legislativas en Baja California eran muy poco o nada conocidos fuera de esta entidad, pero en cuestión de horas, la vulgaridad de la señora León la convirtió en nota nacional y comidilla de las redes sociales con su viral video. La imagen de la candidata ebria, insultando a Jorge Ramos y a Juanita Pérez Floriano botella en mano, se volvió viral y de inmediato fue retomada por los medios nacionales para ilustrar la calaña de gente que llega a la cámara alta.

Más allá, la actitud de León iba completamente en dirección opuesta al mensaje de López Obrador de mesura en la celebración y austeridad, cosa que ignoró por completo la candidata con una costosa botella de champagne en mano.

El martes se anunció que Alejandra León ofrecería una disculpa pública. En Mexicali, ante los medios, leyó un escrito en el que recordó su historial como activista social y pidió “de todo corazón” una disculpa “honesta” a sus dos rivales de campaña. Ni ella se mostró humilde en lo que siguió, ni la disculpa se sintió “de todo corazón” cuando leía, ya que cuando iniciaron los cuestionamientos de los medios comenzó a hablar de que se había convertido todo en una campaña sucia contra ella.

En lugar de meditar sobre el daño que le estaba ocasionando a su partido, a su candidato y a ella misma, León discutió con los medios, señaló que de ninguna forma renunciaría a la senaduría (lo que no es posible, pues se trata de un cargo de elección popular) y acusó a un reportero de no haber dado su versión cuando la estuvieron “difamando” durante la pasada campaña.

“Ese error lo puede cometer cualquiera”, dijo sobre sus palabras y actuar en el video. ¿Cualquiera diría eso de sus rivales, con todo y la euforia de la victoria?

La senadora electa virtual aseguró que su partido la respaldaba. Pero en Tijuana Jaime Bonilla dijo que dentro de Morena evaluarían la situación, en Mexicali Modesto Ortega calificó de “vergonzoso” lo que se vio en el video, y a través de las redes, la secretaria de Organización de Morena en Baja California, Martha Patricia Ramírez Lucero, expresó su desacuerdo con la conducta de León.

Horas después de la “disculpa” de León y con Joaquín López-Dóriga, la presidenta nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky, anunció que Alejandra León será sometida a un proceso de expulsión del partido.

Seguramente su círculo le aconsejó a López Obrador que empiece predicando con un ejemplo de rectitud e intolerancia a esa clase de actitudes. Con esto, envía un gran mensaje y una sólida declaración de principios que le dan credibilidad.

Y la ola alcanzó para todos

La semana pasada dijimos que donde la moneda estaba en el aire era en lo relativo a las diputaciones y senadurías, pero el fuerza de la ola llamada Andrés Manuel López Obrador alcanzó hasta para darle carro completo a los aspirantes a posiciones legislativas, algo inédito en Baja California.

El llamado del tabasqueño a votar por todos los candidatos de Morena dio resultados, pues ni siquiera la consolidada estructura de panistas y priistas en la ciudad alcanzó para ganar algún distrito. La gran pregunta que se hacen los panistas, es si este tsunami tendrá la fuerza suficiente para tumbarles la gubernatura de Baja California en 2019.

Los azules se han recuperado con éxito de otros grandes desastres en elecciones presidenciales, tal como les sucedió en 1994 o en 2012, donde los triunfos priistas no hicieron mella en Baja California y al año siguiente, tanto Héctor Terán como Kiko Vega lograron ganar la gubernatura pese a la reciente derrota federal. Lo mismo ha sucedido cuando a medio sexenio los priistas les ganan alcaldías, como sucedió en 2004 y en 2010. Los azules logran enderezar el barco y contra viento y marea conservar el invicto en la gubernatura, pero ahora todo ha cambiado.

La felicitación del rival

Extraña fue la situación de José Antonio Meade, el candidato a la presidencia que sin ser militante del PRI, cargó con el peso del partido en estas elecciones. Punto y aparte, Meade se comportó como todo un caballero al conceder la derrota y felicitar a López Obrador cuando vio que los resultados no le favorecía.

Registros en peligro

Malas noticias para aquellos partidos políticos que al parecer no llegaron al tres por ciento de votación necesaria según los datos del PREP: su registro está en peligro. Cinco partidos se las estaban viendo negras: Nueva Alianza, Encuentro Social, Movimiento Ciudadano, Verde Ecologista y hasta el Partido de la Revolución Democrática.

La situación debe tener sudando a los militantes de estas instituciones políticas, como Fausto Gallardo, líder del PVEM por estas tierras.

Y bueno, una situación que podría ser políticamente complicada para, digamos, David Saúl Guakil, quien apenas unos meses atrás se había integrado a Movimiento Ciudadano y fue candidato a diputación federal por el 8vo distrito con la alianza PAN-PRD-MC . Esto por mencionar algunos.

Pese a ir en alianza con alguno de los “tres grandes”, los electores no pusieron la tachita sobre los logos de estos partidos. Si veían a un candidato de Juntos Haremos Historia, por ejemplo, se iban con Morena y no por el PES, por ejemplo.

Los últimos números arrojaron que los partidos con más posibilidades de perder su registro del INE son Nueva Alianza y Encuentro Social.