El socavón

Por Juan José Alonso Llera

Confundir accidentes con corrupción o pecados con delitos, son situaciones de las cuales los mexicanos estamos hartos y a estas alturas del partido ya nos queda muy claro cuál es cuál, de hecho no todos los accidentes de obra gubernamental son motivados por la corrupción (pero sí una gran parte que implica: constructores, contratistas, supervisores, funcionarios y empresarios), ni todos los padres son pederastas.

La corrupción política se refiere al mal uso del poder público para conseguir una ventaja ilegítima generalmente de forma secreta y privada. Las formas de corrupción varían, pero las más comunes son el uso ilegítimo de información privilegiada y el patrocinio; además de los sobornos, el tráfico de influencias, las extorsiones, los fraudes, la malversación, la prevaricación, el caciquismo, el compadrazgo, la cooptación, el nepotismo, la impunidad, y el despotismo.

Nuestro presidente acaba de declarar que no tomará acciones de lo acontecido en Cuernavaca (dos muertos, la familia Mena y perdidas millonarias) hasta que estén los peritajes. En parte porque Ruiz Esparza ha sido su operador en el tema de las obras desde el estado de México y es miembro del grupo Atlacomulco. Sin duda alguna con un poco de vergüenza y dignidad debería de renunciar ya. Los invito a ver los videos del antes y el después, presumiendo la obra como lo mejor y más avanzado del mundo. Este funcionario lleva un historial de “controversias” por decir lo mínimo (OHL, HIGA, Odebrecht, etc.), La renuncia no soluciona el problema, pero manda un mensaje de un poco de sensibilidad e intención de luchar contra la corrupción, cuando sacrificas a tu mejor operador de obra publica.

El contrato del Paso Exprés se otorgó por un monto de mil 45 millones 857 mil pesos, pero debió duplicarse al término de la obra, hasta alcanzar una inversión de 2 mil 213 millones de pesos. Además, al principio establecía 730 días naturales para terminar la obra, a partir del 29 de noviembre de 2014 y “a más tardar” el 28 de noviembre de 2016, abarcando los ejercicios fiscales de 2014, 2015 y 2016. Sin embargo, la obra fue inaugurada hasta el 5 de abril de este año, 128 días después del plazo establecido y sin concluir. La construcción enfrentó el problema de que decenas de viviendas y establecimientos comerciales, invadieron el derecho de vía. La autopista se construyó en su origen con dos carriles al centro de derecho de vía, pero en una segunda fase se construyeron dos carriles más del lado izquierda. Por ello no estaba centrada en el derecho de vía. Esto provocó su invasión.

EPN y compañía recordaron: “Lo bueno cuenta, pero se cuenta muy poco”. Morelos pasó en pocos meses de las fosas de Tetelcingo y Jojutla, al socavón del Paso Exprés, conocido en Morelos “Paso de la Muerte”. Este acontecimiento que se da en uno de los peores momentos de Peña, sacó a relucir la opacidad de la obra. Ciro Gómez Leyva ha sacado un día y otro también la información de transparencia donde ya saben, no aparecen los contratos, hay confusión entre los actores, empresas desconocidas y un largo etcétera, que revela, o nos hace pensar que esto no es un accidente, además se da en el tiempo de la publicación de todas las leyes anti corrupción.

Solo espero que este acto doloroso sirva para evidenciar toda la porquería detrás de la obra y que ayude a empezar con la transparencia que tanto necesitamos. ¡Aunque no lo crean soy optimista!

Pd. Escribo en lunes para publicarse en jueves, aguardando que tengamos la renuncia de Ruiz Esparza y no solo la suspensión de los chivos expiatorios. ¿Se imaginan si se hubiera construido en tren rápido con los chinos? ¿Qué habrá debajo del nuevo aeropuerto?