El saludo y despedida de la AAF

Por Dante Lazcano

Hace tres años en un viaje familiar a Nueva York me llamó tanto la atención que en pleno Times Square, quizá uno de los puntos más caros que hay para establecer algún negocio en el mundo seguido de Campos Elíseos en París, la juguetería de la jirafa, Toys R Us, hubiera cerrado su sucursal más grande.

Era tan grande que dentro había una rueda de la fortuna, área de dulcería, área de comida rápida de la gringa y lo más importante: seis pisos retacados de juguetes de todo el que se pudiera imaginar estimado lector, la fachada era realmente impresionante y de noche era cuando se podía apreciar más debido a los millones de foquitos led que utilizaba.

El comentario generalizado fue que si un negocio de esos había cerrado en el corazón de Manhattan, simplemente era el reflejo que las cosas no andan muy bien en Estados Unidos.

Diez y ocho meses después cerró sus negocios para siempre y así como sucedió con la icónica juguetería ha sucedido con otros negocios súper tradicionales como la Kmart, que se aferra a capítulos de bancarrota para sobrevivir, el último que tuve conocimiento fue la Payless Shoe’s la cual en mayo cerrará definitivamente.
En San Diego vimos que los Chargers se movieron al norte y al margen de si fue capricho o no, al final si lo hicieron fue porque no encontraron las condiciones adecuadas para que el negocio siguiera funcionando, es más, hasta el show de Shamu en el Sea World ya dejó de funcionar, simplemente habla que las cosas no están funcionando.

Y en el futbol americano la crisis llegó al grado que la liga no reconocida de desarrollo de la NFL sin siquiera haber completado su primera temporada cerró operaciones.

Hablo de la AAF, liga que incluyó  San Diego junto con otras nueve ciudades en la que el común denominador fue implementar cambios al juego a efecto de hacerlo más ágil y en el tema de detección y desarrollo de talento al final simplemente buscaban a un siguiente Kurt Warner.

Lamentablemente las cosas no funcionaron, al parecer la AAF no recibió el apoyo de manera oficial por parte del sindicato de jugadores de la NFL ni de los equipos por lo que, al no contar con el principal activo, jugadores, optaron por cerrar operaciones cuando restaban dos jornadas de temporada regular y un par de postemporada.

Mis dos centavos

Lo que tenía que pasar pasó y Bruno, nuestro amigo de Quebec, el aficionado de los Chargers admirador de Philip Rivers, finalmente perdió la batalla contra el cáncer.

Desde este espacio nos sumamos a la tremenda pena que embarga a su familia en una de las más grandes tragedias que pudiera haber pues es tan grave que un hijo muera que ni siquiera hay un adjetivo calificativo que darle.

Un buen amigo de @Maximoavance me dijo, tras enviarle el saludo que le solicité a Philip Rivers, al final nosotros como parte de los medios de comunicación terminamos convertidos como un enlace para que, niños que padecen una enfermedad terminal, puedan ir con una sonrisa al recibir el saludo de sus ídolos.