EL REPRESENTANTE DEL PRESIDENTE EN BC

EL REPRESENTANTE DEL PRESIDENTE EN BAJA CALIFORNIA.

Está para resolver problemas no para generarlos

Por Gastón Luken

Hace unos días el Presidente del CCE de Tijuana declaró respecto al tema de seguridad: “La Policía Federal ha tenido muchos cambios a través de los años. En cada sexenio le cambian el nombre y es lo mismo. El asunto de la seguridad en B.C. pues a pesar de la federal ha sido poco lo ayudado y coordinado. Ha habido problemas de extorsión por la misma federal. Estamos esperanzados en la gendarmería que ayudará a la seguridad, pero básicamente es un grupo dentro de la federal.»

A lo anterior el Delegado de Gobernación en B.C. dijo:

«Por ahí hizo una declaración este muchacho Hernández Niebla, que ahorita que esté se lo voy a refrescar, ahorita que esté con él, que dice que la Policía Federal en lugar de venir a ayudar viene a extorsionar. Si yo le pido a la Policía Federal, al rato voy a estar con el nuevo Comisionado, es el Comisario Castañeda, si yo le pido ahorita a él que presente una demanda en contra de este empresario, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, pues lo voy a meter en problemas».

Esta declaración o acaso amenaza no es de 1968 sino del 2014 y no es la primera de este tipo que el delegado hace. Ante otro grupo y en reunión privada expresó otra amenaza a la sazón de: con el Presidente Peña Nieto por las buenas todo. Por las malas, aguas!

El delegado, quien públicamente se dice representante del Presidente en B.C., tiene como una de sus responsabilidades el propiciar condiciones que faciliten la gobernabilidad en un marco de diálogo, consenso y orden. Sus declaraciones van justo en contra del cumplimiento adecuado de su trabajo. Además un delegado de Gobernación se debe sentir pero no ver ni escuchar.

La actitud del delegado es contraria a las que procuran el Presidente Peña Nieto y el Secretario de Gobernación Osorio Chong. ¿Qué opinión tendrán ellos de todo esto?

Aquí no se trata de un asunto entre individuos. Lo sucedido es importante porque se trata de un hecho deplorable cometido por una autoridad hacia los ciudadanos que debe servir.

El PAN ha solicitado la remoción del delegado. Lo considera “non grato” mientras que la dirigente del PRI, dice que la declaración del delegado “fue a título personal” cosa que de ninguna manera es creíble y menos aceptable. También dice que: “Sigamos con nuestras ocupaciones diarias ya que B.C. tiene muchos problemas reales que demandan nuestro tiempo.” Sí, tenemos muchos problemas y con esta declaración autoritaria y amenazante, tenemos uno más.

El delegado de Gobernación es el coordinador de todas las delegaciones

federales en B.C. ¿Como podrá hacer su trabajo a partir de esta pifia?

¿Cómo será visto por los demás delegados después de esto?

¿Será removido o enviado a otro estado? ¿Buscó al amenazado para intentar resolver el asunto? ¿Ofrecerá disculpas? ¿Se quedará callado como si nada hubiera pasado? ¿No sucederá nada? La sociedad requiere respuestas claras.

El gobierno federal tiene una excelente oportunidad para solucionar este asunto. Baja California requiere de un representante federal moderno, comprometido con la democracia. Que en lo hechos demuestre que las soluciones se construyen a través del diálogo y del entendimiento. Que sepa que la política es para construir y no para imponer. Que se gobierna para todos y con todos.

Mucho nos ha costado transitar del autoritarismo hacia la democracia y el régimen de libertades que conlleva. Por eso es que cualquier expresión de un regreso al autoritarismo es motivo de especial preocupación y no debemos dejar pasar cualquier intento de retroceso hacia el oscurantismo.