El Mito de Sísifo

Por El Recomendador

Con este título se estrenó este año 21 la serie coreana que reseñamos. Representa un reto descomunal a la paciencia de los espectadores. El indudable talento de los coreanos para la dramatización y la creación de personajes de teatro se desperdicia lamentablemente en esta serie. La inclusión de una máquina del tiempo que tantas historias buenas y malas ha dado al cine y a la literatura es aquí irrelevante o más bien arbitraria.

¿Para qué una máquina del tiempo si no se tiene ni idea qué hacer con el tiempo presente? Ni siquiera una explosión atómica es capaz de darle sentido a una historia que, a pesar de todo, no incurre en los pecados de las narrativas de hoy. No deja la historia sin desenlace. Aunque sí abusa de flashbacks insistentes y arbitrarios.

Hoy es frecuente que las tramas ya no se cuenten haciendo un planteamiento, incluyendo un nudo y, luego, un desenlace. Hoy suelen quedarse en el puro nudo replanteadas constantemente para, al final, dejar todo en puntos suspensivos.

Esta trama, en lo que tiene de inteligible, plantea, sin saberlo, el problema del libre albedrío: ¿Qué pasaría si se repite nuestra vida y si tomamos decisiones diferentes a las originarias? ¿Qué sucede si mi yo se duplica? ¿Cuáles son las reglas reales del uso y del reúso, para rectificar, de una máquina del tiempo? ¿Habrá o no un autor de todo lo que sucede y un Alguien Divino que marque límites a lo que puede pasar en este tiempo terráqueo?

Elogio extremo merece la capacidad de los autores de la serie para crear caracteres burlones, dramáticos y románticos en extremo. Propiciar actuaciones estupendas para meterlas en un relato que este Recomendador, afirma que hará perder la paciencia a espectadores exigentes. Episodios demasiados largos, intrincados sobrecargados, barrocos, que no concuerdan entre sí.

A la pregunta de si hay espectadores que aguantarán toda la serie, la respuesta es sí: Indudablemente que hay para todos los gustos. Si usted es capaz de desperdiciar su tiempo en algo así, bienvenido.

Sísifo es un personaje mitológico a quien los dioses de la mitología clásica condenan a subir una gran piedra a la cima de un alto monte para, después, hacerla despeñarse y obligar al pobre de Sísifo a volverla a subir. Así una y otra vez por toda la eternidad (alguien dijo que los dioses clásicos primero te vuelven loco y luego te matan).

En esta serie coreana se rechaza, en realidad, ese mito. Su inesperado final insinúa que tal vez haya un Dios que no es así y que la muerte en este tiempo es una realidad que tiene sentido. Esta serie acomoda, de alguna manera, al libre albedrío y a la suerte final de cada Hombre (y no digo y de cada Hembra, porque me repugna el falso lenguaje inclusivo). Para estos coreanos, la humanidad debe tener, después de todo, un destino un poco más comprensible que el de Sísifo.

Y ésta es, por cierto, la primera vez que relato la clave del final de una historia. Quizás con la intención de alentar la paciencia de quienes decidan resistir esta serie tan peculiar y rara.

A continuación, un complemento al tema de la semana pasada sobre plataformas familiares:

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He aquí pues un amplio catálogo de plataformas aprovechables por nuestros electores.