El mejor recurso, el maestro

Por Maru Lozano Carbonell

El mejor recurso sí lo tenemos. Hablando de los hechos y opiniones de los nuevos libros de texto que han desalineado todos los chakras, puedo decir que el mejor recurso siempre será el maestro.

Independientemente de que los famosos libros den el ancho o no, el maestro debe proporcionar un ambiente de aprendizaje sano y cordial. Esto empieza con el aula. Checa también que todos tus alumnos estén en condiciones de aprender porque chiquitos o grandotes, ellos necesitan expresar cómo se sienten en ese momento. Dedícate antes de pasar lista con cinco o diez minutos de “junta de inicio”.  

Recuerda que para que el aprendizaje se logre, se necesita trabajar en tu salón las habilidades cognitivas y las socioemocionales. Fíjate, la falta de habilidades cognitivas nos dará como resultado alumnos con un rendimiento académico malo. Y la falta de habilidades socioemocionales nos darán alumnos con malestar, que no saben convivir y por supuesto esto afecta el ambiente del aula. Por esto, es importante primero aterrizar y enfocarse en lo socioemocional. Checa varias ideas de “morning meetings”.

No nada más es que ya sepamos y expresemos cómo se sienten todos en el salón, estaríamos hablando de practicar en todo momento la solidaridad, la empatía, valorar cuando se esfuerzan, la constancia, la buena comunicación, la gestión de emociones tanto positivas como negativas.

Si el maestro no procura el respeto, la escucha activa, los límites claros y firmes, no habrá alumnos que se sepan relacionar. ¿Es momento entonces de ponerles el reto académico? Se acerca el primer día de clases, y es el momento de oro para que el docente se siente con su grupo y entre todos escriban las normas de convivencia, se establezcan las consecuencias y se pongan a la vista. Por ejemplo: “Se ingresa y se sale en orden.” (Aquí se explica cómo y tú puedes preguntar y proponer dos o tres consecuencias para que elijan tus alumnos cuál apuntar). Y así con todo, de acuerdo a los objetivos de tu clase. Establezcan un rol para cada alumno que se turne cada cierto tiempo.

Nunca será tiempo perdido, el primer día es crucial. No lo uses para asustar a los chicos, úsalo para ponerse de acuerdo en el ambiente propicio y de cuando en cuando revisa las normas con ellos por si hay que ajustar algo.

Recordemos que el alumno viene de casa, no sabemos si con hambre, confundido, sobreprotegido, alterado, estresado… ¡no sabemos porque cada día cambia! Contigo, solo se trata de recordarle con las juntas de inicio que está en su ambiente de paz. Recuerda que las rutinas y la perseverancia dan seguridad.

Si la autoridad estornuda, no quiere decir que todos nos vamos a resfriar. Es momento de ir por los objetivos, si las matemáticas son importantes, si sabemos que la memoria de largo plazo está en la mano (haciendo ejercicios) y ayudando al cerebro a reforzar, tú como maestro haz lo propio. Los libros siempre serán una herramienta pero el mejor recurso siempre eres tú y hoy día, cuentas con más recursos por todos lados, solo refuerza tu red de apoyos con personas experimentadas y con bibliografía adecuada para que hagas la magia. Estos libros de texto traen consigo una buena sacudida, solo levántate, quítate el polvo y acepta que habrás de recurrir con movimiento productivo a muchas otras fuentes. ¡Eres el maestro!