¡El lado oscuro del Pacto por México!

Por José Cervantes Govea

¡El silencio es tanto que se escucha, y la ausencia es tanta que se siente!

Los resultados de las  reformas y las promesas de Enrique Peña Nieto hasta ahora solo son palabras.

 

Sin soslayar los acontecimientos y factores externos, mucho depende de lo que el sistema político debe hacer internamente. En primer lugar l@s polític@s deben esforzarse por entender lo que no entienden.

El gasto público va en ascenso y no se ve voluntad ni se oye a ninguno de los dirigentes de partidos o gobernantes para tratar de frenar ni, mucho menos reducir, los incrementos salariales de la burocracia, ni combatir y sancionar la corrupción. La clase política sigue despilfarrando los recursos públicos. Siguen concediéndose  incrementos salariales y endeudándonos para pagarlos. Por puro pragmatismo y conveniencia tribales los partidos se unieron en uno solo. Todos en torno al partido que ha gobernado (?) durante casi cien años para concertar el famoso “Pacto por México” que puso en los cuernos de la luna al presidente mexicano.  

La multireforma se pactó mediante bonos, gratificaciones, el “bono de marcha”, subvenciones económicas  extraordinarias e ilegales  a partidos, diputad@s, senadoras y senadores. Algun@s lo negarán o dirán que los recibieron sin saberlo. Pocos aceptarán que los recibieron, menos los rechazarán y contados con los dedos de la mano quienes los denunciarán.  

Los síndromes y frankensteins del sistema político mexicano afloraron y están acelerando su descomposición: Violencia, delincuencia,  anarquía, corrupción,  simulación,  mentira, cinismo, servilismo, demagogia y la impunidad están alcanzando niveles alarmantes mientras los gobernantes están pasmados, omisos y temerosos.  

Por lo visto y lo no visto y los sonidos del silencio parece que ningun@ tiene autoridad moral para tirar la primera piedra. Todo parece indicar  que el “Pacto por México” tiene un lado oscuro que comprende: 1.Fomentar el nepotismo. 2.Blindar y fortalecer a la clase política. 3.Mantener los statu quo del sistema. 4.No hablar de inseguridad ni corrupción. 5.Coartar y dificultar la participación ciudadana en política.  6.Repartirse los recursos públicos como “botín de guerra”. 7.Más demagogia y más simulación. 8.Pactar la Democracia, pluralidad y alternancia. 9.Opacidad e ilegalidad en el ejercicio del gasto público. 10.Consentir el influyentismo, tráfico de influencias y conflicto de intereses. 11.Usufructar políticamente las reformas constitucionales y legales. 12.Fortalecer la Partidocracia y la Plutocracia. 13.Fortalecer el Pactismo para  “negociar” la aplicación de las Leyes. 14.Politizar y comprar la justicia. 15.Judicializar los procesos electorales. 16.Crear más organismos, instituciones, institutos y comisiones autónomas. 17.Hacerse de la vista gorda y “dejar hacer y dejar pasar”. 18.Autorizar la creación de más partidos y darles más dinero. 19.Endeudar más a l@s mexican@s. 20.Fomentar el abstencionismo y fortalecer el voto duro de los partidos.  Así los gobernantes están gobernando a la usanza priista y bajo el lema “Que todo cambie para que todo siga igual”. Su sentido patrimonialista está exacerbado.

El Presidente aceptó y avaló la corrupción como práctica nacional y forma de vida del sistema político mexicano inaugurado por su partido, el PRI.  Por eso, de combatir la corrupción………….Ni hablar!

*José Cervantes Govea  radica en Tijuana, es Contador Público egresado de la U.A.B.C. y Abogado egresado de UNIVER Tijuana. Acepta comentarios a jocegovea@yahoo.com