El jalón de orejas

Por Juan José Alonso Llera

Todos en algún momento de la vida hemos dado o recibido un “jalón de orejas”, más allá de la textualidad del hecho, que no dudo que en la niñez cuando no existían términos como “bullying” (acoso físico o psicológico al que someten, de forma continuada, a un alumno sus compañeros), a todos en algún momento nos obsequiaron (término legal, jajá) con un buen jalón de orejas, para corregir algo, como método de persuasión o simplemente porque tu mamá así lo decidió y en aquel entonces era incuestionable, “tú a callar” y punto. Hoy este hecho “tan violento” se ha transformado, porque si le jalas las orejas a alguien  lo merezca o no, te puedes meter en un problema.

Así que les comparto mi experiencia sobre los “jalones” de estas semana. Hay días en los que la vida te da ese jalón para que estés más alerta ante hechos que te perjudican, hay otros días en los que ese jalón es brutal y la vida te dice: Por ahí no van las cosas. Depende de las tonterías que estés haciendo con tu vida y me imagino que si eres listo corregirás, y te pondrás a hacer cosas diferentes, porque si no seguramente haciendo lo mismo de siempre el resultado ya lo conoces. Al final del día se llama aprendizaje, o simplemente avanzar en la vida.

También hay jalón de orejas en tu trabajo, por ejemplo cuando eres periodista le llaman “línea”, al igual que cuando sales en la radio o cuando das clases y te dicen que la política de la escuela es X o Y, en estos casos el jalón de orejas cambia radicalmente el sentido, porque lo que te piden es que no te expreses, o que cambien tu manera de pensar; por ahí ni se te ocurra. Un hecho es que la vida te vaya enderezado y otro es que las instituciones traten de adoctrinarte como en Cuba.

Revisa tu “jalón de orejas”, ten la madurez necesaria para detectar de dónde viene, cuestiónate ¿Para qué?, no ¿Por qué a mí?, corrige y crece. Haz caso a argumentos y no a presiones, tu libertad no tiene precio.

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, la enseñanza, la práctica, el culto o lo que te salga del alma, de manera responsable aceptando las consecuencias.

La libertad intelectual es uno de los derechos fundamentales reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En sentido amplio, toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida de la comunidad. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión. En fin pareciera que me estoy quejando, pero no, simplemente los invito a la reflexión como siempre, ten cuidado de no perderte en las opiniones de los demás.

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