El Infierno de Dante: Segunda oportunidad

Dicen que en la vida la primera impresión es algo que no se olvida.

Quizá aquella persona que no tuvo oportunidad de tener una buena presentación durante la ejecución de la obra o trabajo demostrará que igual todos merecen una segunda oportunidad.

Y si de oportunidad se trata quienes buscarán aprovecharla al máximo, precisamente son los jugadores de primer año, también llamados novatos, que respondieron al llamado de trabajar en el primer campamento que sostuvieron los Cargadores de San Diego.

De antemano se sabía que su primera selección, Jason Verrett, estará listo hasta que inicie el campamento de pretemporada, pues se recupera de una intervención; mismo caso de su sexta ronda, el corredor Marion Grice y de su receptor, Tevin Reece, sólo que este no estuvo debido a que acudió a la graduación de su licenciatura y de paso convertirse en el primer miembro de su familia que termina su instrucción universitaria.

Por ello es que hasta vimos a jugadores como Mike Flacco, el hermano de Joe, el pasador de los Cuervos de Baltimore, que tratará de hacer el equipo y por lo menos en el equipo de prácticas tener la oportunidad de demostrar que también tiene talento como para ponerse la camiseta de un equipo de la NFL, como su hermano, aunque la diferencia es que este juega como ala cerrado.

De tal manera es que si los jugadores jóvenes cometen errores, si bien no los justificarán, se entenderán porque se encuentran en un periodo de adaptación y además, se encuentran en la etapa del año en donde pueden cometerlos, pues a partir del 24 de julio, cuando inicie la pretemporada no habrá lugar a equivocaciones pues iniciará la etapa de pulir al grupo.

En un mes todo el grupo tendrá la oportunidad de trabajar junto y será la ocasión ideal para que el grupo de entrenadores tenga un parámetro real de dónde se encuentra el grupo y lo que tendrán que trabajar para tenerlo a punto y pensar en que puedan ir por una segunda postemporada de la mano de Mike McCoy, entrenador en jefe de la franquicia.

Por lo mismo es que es muy temprano para hacer un vaticinio de lo que el equipo pudiera o no hacer para la siguiente temporada, pero a partir del hecho que el equipo mantuvo prácticamente al mismo staff de entrenadores no dudemos en que podrán hacer algo importante el siguiente año sin importar que contarán con 12 elementos de dos o una temporada en la liga.

Sin embargo, por lo que tienen, por lo que hicieron y por el rol que enfrentarán las cosas no serán sencillas, de hecho me atrevo a asegurar que si el equipo no aprovecha de un inicio rápido, el cierre de temporada pudiera ser muy largo.

Pero como ya lo hemos visto, en un domingo cualquiera todo puede suceder y si no, recordemos cuando los Chargers se metieron al estadio de la Alta Milla y le dieron una repasada a los Broncos de Denver, cuando nadie pensamos que lo pudieran conseguir.