El Infierno de Dante: ¿Postemporada?

Si las lesiones no lastiman tanto a los Cargadores de San Diego cono el año pasado, no dude usted estimado lector que el equipo tiene muchas posibilidades de volver a participar en la postemporada incluso hasta como campeón de división.

Entiendo que los Broncos de Denver son los amplios favoritos incluso para regresar al Super Bowl e ir por la revancha luego de haber sido aplastados de forma impresionante, pero precisamente por la manera en que configuró John Elway, el vicepresidente de operaciones, el roster, insisto que si acaso llegarán a la fase divisional, hay muchos egos en ese vestidor pues por la forma en que abrieron la chequera.

Mientras que con los Chargers, de arranque los casinos en Vegas les anticiparon un año de 8-8, esto a partir de cómo se movieron en agencia libre, los novatos que agarraron en el draft, por los jugadores que recuperaron por lesiones  y el trabajo que hicieron en las distintas fases del receso de temporada.

Platicando con Vincent Brown, receptor que estuvo de visita en Baja California para un almuerzo que organizó el equipo apenas el fin de semana pasado, me explicaba que en muchos sentidos el ataque de los electrizantes será más poderoso y versátil respecto al año pasado.

De arranque recordemos que para Brown este será su tercer año efectivo jugado pues en el 2012 durante la pretemporada se fracturó un tobillo, el año pasado su aporte fue súper discreto al grado de colaborar con 472 yardas, una anotación y apenas 41 recepciones.

Pero ante el hecho que todo apunta a que Malcom Floyd estará de regreso en la alineación tras recuperarse de la lesión que sufrió ante Filadelfia y el surgimiento de Keenan Allen como un potencial futuro miembro del Salón de la Fama, colocan a Brown en una posición en la que tanto podrá jugar profundo como en trayectorias cortas, saldrá como un comodín.

Allen y Floyd son dos verdaderas torres de casi dos metros de altura, sin duda que Philip Rivers los buscará constantemente, y digo esto porque si bien el sistema terrestre no es de lo más fuerte que tiene el equipo es un hecho que validarán por qué terminaron con el cuarto mejor ataque de la liga por aire pues promediaron 270.5 yardas por partido, sólo detrás de Detroit con 280.1, Nueva Orleans con sus 307.3 y los Broncos con su impresionante pero inútil promedio de 340.3 yardas por cotejo.

Pese a todos los cambios que hicieron en la línea ofensiva por lesiones, el grupo apenas permitió 30 capturas de pasador y lo más impresionante es que fueron la mejor unidad al completar pases con 69.5 de efectividad.

No estoy diciendo que el equipo arrasará, reitero que la lleva muy difícil porque el rol es complicadísimo y las lesiones juegan un papel que hace la diferencia entre trascender o no, pero si se mantienen sanos y con la cantidad de opciones tan basta, no dudemos que el equipo, contra todos los pronósticos, sea capaz de repetir en la etapa divisional.