El INE que nos espera

Por Juan José Alonso Llera

“Tenemos que abrirnos al mundo. No considerar que el desastre está afuera, sino que arde como una fogata en el propio comedor de nuestras casas. Es la vida y nuestra tierra las que están en peligro”

Tratando de ser objetivo, sin afinidad por ningún color, por ningún gobierno o gobernante, es un hecho que el INE (Instituto Nacional Electoral) al igual que algunos equipos de futbol, ha caído a una segunda división. ¿Qué quiero decir con esto?, que se nota claramente la diferencia entre el liderazgo (tan criticado) de Lorenzo Córdova y el entreguismo o la baja de guardia de Guadalupe Taddei.

Guadalupe, considera que el INE necesita transitar por un periodo de autorreflexión a fin de recordar que su tarea es organizar elecciones y no dar batallas políticas. Ya que se dice que Lorenzo Córdova erró al confundir los ataques que le hacían a él, en lo personal, con ataques al INE.

Los ciudadanos debemos ver al nuevo INE como una victoria de las instituciones. La interpretación catastrofista sobre el futuro del INE que existía en la mayoría de los analistas simplemente no se concretó. Como en toda democracia, el proceso se prestó al forcejeo político, pero al final, la solidez de las instituciones mexicanas se hizo presente y Morena no logró capturar el proceso. Además, Morena no calculó bien las probabilidades de la tómbola y, por tanto, no comprendió que dicho proceso le restaba poder.

En el proceso electoral “más grande de la historia”, 11 áreas estratégicas del INE operarán con encargados de despacho designados personalmente por la consejera presidenta. La pregunta aquí es simple: ¿Podrán estar a la altura de esta elección?, tomando en cuenta la importancia que tiene para el futuro de México. ¿Podrán resolver un conflicto en el caso que se dé una elección muy cerrada? ¿Beneficia a nuestra patria un liderazgo sin protagonismo?

Estamos a 15 días de las elecciones más grandes de la historia contemporánea de México. Esto implica cambios no sólo a nivel presidencia, sino para el congreso, en el cuál estarán en juego las 500 diputaciones federales y las 128 senadurías. A esto, se suman el cambio de 9 gubernaturas, a su vez, relevo de 25 administraciones locales y de la Ciudad de México. Así habrá actividad electoral en los 32 estados de nuestro país.

Si contemplamos la magnitud de esta elección, también tenemos que tomar en cuenta la violencia política crónica y los altos niveles de criminalidad que se ha evidenciado desde que inició el proceso electoral en el mes de septiembre del 2023, el cual se ha caracterizado por asesinatos, intimidaciones, amenazas, secuestros, y ataques armados por parte de grupos del crimen organizado.

Es importante no ignorar esta realidad, y hacer las preguntas y exigir con claridad. No necesitamos propuestas, necesitamos un plan articulado, con plazos, metodologías, presupuestos, con un mapa de riesgos actualizado para llevar a cabo intervenciones concretas en plazos concretos y con el uso de la fuerza adecuado de la mano de una gestión y coordinación clara… ¿Creen que sea posible?

No me queda más, que esperar lo mejor y prepararme para lo peor. Pero mi país siempre sale adelante con lo que hay. Buena semana y voten, por quien quieran, pero voten.