El INE no se toca: ciudadanos mexicanos

Por Manuel Alejandro Flores

La reforma constitucional del Ejecutivo en materia electoral es la pieza maestra que le falta al régimen para imponer una regresión autoritaria, que pone en riesgo la estabilidad política del país y la gobernabilidad.

Durante cuatro años hemos visto cómo este régimen ha ido reconcentrando el poder con muchas prácticas corruptas que en México se habían superado: se esconde la información; se persigue la libertad de expresión; se destruyen instituciones y organismos autónomos; se ataca diariamente a quienes no piensan como el gobierno y su partido; solo se privilegian las acciones favorables al régimen y sus cómplices son compensados.

Resultado de todo ello el país se encuentra dividido, estancado y cada día se percibe con mayor claridad una inconformidad ciudadana ante un futuro “ensombrecedor”, que seguramente comenzará a expresarse en las urnas.

La respuesta del Ejecutivo y el partido oficial frente su inminente derrota electoral es buscar destruir el organismo que por décadas nos ha garantizado una sana convivencia a través de elecciones libre y creíbles: el Instituto Nacional Electoral.

Sí, frente a su segura derrota legal les urge controlar al INE para cometer fraudes y burlarse de la voluntad ciudadana; quieren reformar la representación distrital para hacer valer sus clientelas electorales y cerrar el paso a las auténticas expresiones democráticas del pueblo.

Quienes detentan el poder buscan permanecer a toda costa para servirse de él, no para servir al pueblo, como lo han demostrado en cuatro años.

Es por eso que el domingo 13 de noviembre, miles de ciudadanos salieron a las calles, de manera legal y pacífica, a defender al árbitro electoral ciudadano, pues gracias a él se han generado mejores condiciones de desarrollo democrático para el país.

Nuestra convicción es que al defender al INE defendemos el futuro democrático de México y mantendremos nuestro empeño y nuestras acciones en frenar la escalada de la regresión impuesta desde el actual régimen y que nos quieren colocar en el cabús del desarrollo.

Por el bien de nuestra querida Patria, de todos nuestros compatriotas y de nuestras familias hoy le decimos al régimen: ¡Al INE no se le toca!