El impacto inmediato de Ethan Salas

Con 20 años de edad, Ethan Salas fue llamado al equipo de Grandes Ligas el 1 de septiembre. Fotografía: San Diego Padres

Por Tony Álvarez

San Diego, California.- Hace un mes, los Padres de San Diego se encontraban en peligro de quedar fuera de la postemporada, luego de inconsistencias en el bateo. Eso ha cambiado y, ahora, no solamente se tiene una ofensiva que responde con todo el lineup del uno al nueve contribuyendo, sino que hay un joven que ha embonado perfecto en un engranaje que camina rumbo a playoffs.

Con 20 años de edad, Ethan Salas fue llamado al equipo de Grandes Ligas el 1 de septiembre, durante la expansión del roster carmelita, con la idea de que poco a poco fuera adaptándose a lo que eventualmente será su vestidor habitual al ser considerado el prospecto más importante de la organización y que juega una posición con la que se ha batallado para encontrar regularidad en los años recientes, receptor.

Con más de treinta turnos al bat y con casi un mes de experiencia en Las Mayores, ya es parte importante del día a día del equipo. Ya la sacó del parque y el fin de semana anterior, un batazo suyo dejó tendidos en el terreno a los Marlins de Miami.

“Es diferente, amigo”, dijo Salas tras su hit ganador en entradas extras. “Tienes a 50 mil personas volviéndose locas por ti y a tus compañeros listos para recibirte si todo sale bien, definitivamente fue increíble, muy distinto a las Ligas Menores”.

Y es su bateo lo que lo ha puesto en el mapa como el que será el encargado de la posición de cátcher cuando esté listo para ello, pero el que los Padres lo hayan llamado ya hace creer a expertos y aficionados que sería seriamente considerado para estar en el roster desde el arranque del calendario entrante y, por qué no, tomar la titularidad. Con eso dicho, su defensa es igual de buena que su producción ofensiva y su manejador lo sabe.

“Jugar en la posición que él ocupa, la de receptor, lo hace doblemente difícil”, dijo Craig Stammen. “Tiene muchas cosas encima; aprenderse a cada lanzador del cuerpo de pitcheo, las estrategias de juego y todo eso y luego está otra cosa, se espera que también batee”.

Durante 2026 estuvo en San Antonio, Clase AA, y en El Paso, Clase AAA; en la Liga de Texas participó en 72 juegos para batear .286 con 37 producidas y conectó 74 imparables, mientras que en la Liga de la Costa del Pacífico jugó en 24 encuentros y pegó 29 hits para traerse 24 carreras a la registradora, con un promedio de bateo de .326. La sacó del parque 10 veces entre los dos equipos y en Grandes Ligas, ya pegó sus primeros dos vuelacercas de su carrera en Colorado ante los Rockies el 17 de septiembre.

“Fue un buen día, por suerte conseguimos la victoria y hoy logré conectar dos buenos batazos”, dijo Salas con una sonrisa en su rostro tras su noche histórica. A los 20 años y 107 días de edad, el venezolano se convirtió en el receptor más joven en la historia de Las Mayores en conectar dos batazos de vuelta entera en un mismo juego y es el jugador de los Padres más joven, independientemente de su posición, en lograrlo.

“Soy sólo un chico jugando al béisbol, así que es una locura estar a la altura de jugadores de tanto calibre”. Al menos, desde su llegada y tras un breve proceso de adaptación, definitivamente está a la altura de ayudar a los Padres de San Diego en su lucha por un anillo de Serie Mundial.