El hombre de tras de UBER

Hace cinco años, Travis Kalanick cofundó Uber Technologies Inc., la red que conecta pasajeros con conductores de vehículos. En un reflejo de su popularidad y de su enérgica expansión global, la startup estadounidense se ha convertido en la empresa que no cotizante en bolsa con la valoración más alta del mundo: US$51.000 millones.

Rebecca Blumenstein, subeditora en jefe de The Wall Street Journal, entrevistó a Kalanick, presidente ejecutivo de Uber, durante la conferencia WSJD Live 2015 para hablar de lo que él aprendió de sus primeros fracasos, de los desafíos de competir en China y de las presiones para sacar la empresa a bolsa. Lo que sigue son extractos editados de la conversación.

Blumenstein: Volvamos a los primeros días. Sus primeras startups no funcionaron muy bien que digamos. Usted terminó vendiendo una de esas compañías. Fue demandado por US$250.000 millones. No cobró sueldo durante cuatro años. Volvió a vivir con sus padres. ¿Cuál fue la lección más importante que aprendió durante ese período tan complicado?

Kalanick: Mucha gente se refiere a algunas de mis empresas anteriores como fracasos; para mí eso es un insulto extremo. Estoy bromeando… pero creo que el fracaso es una especie de cuestión de perspectiva. En Uber tenemos esta cultura… que llamamos mentalidad de campeones. Y mentalidad de campeones no siempre significa ganar. Se trata de poner todo lo que uno tiene en el campo de juego, hasta la última gota de pasión y energía que uno tenga. Y si uno es derribado, hay que superar la adversidad.

Si uno hace esas dos cosas —poner todo de sí y volver a levantarse— es casi imposible fallar. Esa es mi opinión al respecto. Nunca sentí esas experiencias como fracasos.

Blumenstein: Usted tiene ahora la startup más valiosa del mundo. Antes lo vi hablando con Bill Gurley de Benchmark, que ha criticado a las empresas que no quieren salir a bolsa. ¿Es justo decir que ustedes se han resistido a salir a la bolsa?

Kalanick: Mire, estamos madurando como empresa, pero somos como unos estudiantes de octavo o noveno grado. Estamos entrando en la escuela secundaria y alguien nos está diciendo que tenemos que ir al baile de graduación. Es un poco prematuro, nada más. Denos unos años. Denos un poco de tiempo y cuando sea el momento indicado algo así va a suceder.

En este momento estamos demasiado al comienzo de nuestro ciclo. Somos una empresa de cinco años de antigüedad. Si nos fijamos en la edad de la mayoría de las compañías cuando salen a bolsa, por lo general es un poco más tarde en su vida.

Blumenstein: China se perfila para ser una batalla épica. Ustedes se han asociado con Baidu y enfrente tienen a Didi Kuaidi Joint Co., que en realidad tiene a Tencent Holdings y a Alibaba Group Holding unidos contra ustedes. ¿Por qué están tan interesados en China?

Kalanick: Hace un par de años, antes de ir a China, este país sonaba como muy difícil, muy riesgoso y tal vez no el lugar más idóneo para las empresas de tecnología extranjeras en general. Pero nosotros lo vimos de manera diferente.

Es una travesía que tiene una parte de aventura porque hay un montón de cosas que no sabemos acerca de China, que tenemos que aprender mientras estamos allí y que estamos aprendiendo sobre la marcha. Pero, ¡qué problema interesante para resolver!

Alrededor de 30% de todos nuestros viajes se realizan ahora en China. Eso es casi tantos viajes como los que estamos haciendo en EE.UU., y hemos estado en China por un período mucho más breve.

Y si nos fijamos en los índices de crecimiento, creo que nuestra ciudad más grande en este momento —y hay tres o cuatro grandes candidatas— es Chengdu, que es algo así como 100 veces más grande que San Francisco en la misma etapa…Es increíblemente emocionante y un lugar increíble para estar.

Grandes ciudades que realmente necesitan alternativas de transporte… y, por supuesto, los conductores o personas que pueden convertirse en choferes, que están buscando otras maneras de ganarse la vida. Es un lugar ideal para nosotros.

Blumenstein: ¿Cuánto están invirtiendo en China al año?

Kalanick: Estamos invirtiendo una buena cantidad de dinero. En total —y creo que dijimos algo públicamente al respecto— estamos gastando mil millones de dólares por año en este esfuerzo.

 

Vehículos sin conductor

Blumenstein: A principios de este año, en un intento por dar un gran impulso a los autos sin conductor, ustedes “robaron” gente del Departamento de Robótica de la Universidad Carnegie Mellon. Google, obviamente, sigue siendo muy agresiva en esta área. ¿Qué tan pronto va a suceder esto en realidad? Y los movimientos de ustedes, ¿son más bien defensivos u ofensivos?

Kalanick: Hay un montón de cosas realmente interesantes que están ocurriendo en la sociedad y en las ciudades cuando los autos sin conductor se conviertan en realidad. Hay una razón por la que Google ha estado invirtiendo en esto desde 2007.

Cerca de 30.000 personas mueren al año en accidentes de tránsito. ¿Y si esto se reduce a cero? Piense en todas las otras lesiones además de esto, cientos de miles, por no decir millones de personas. Eso es sólo en este país. ¿Qué pasaría con el resto del mundo? Se salvarían literalmente millones de vidas al año. Ni siquiera hay que pensarlo. Esta tecnología está llegando. Entonces la pregunta para nosotros es, ¿quiere ser Uber parte del futuro o vamos a resistir el futuro como tal vez la industria de los taxis antes de nosotros? Somos una firma de tecnología, por lo que nuestra elección es ser parte de eso.

Tomado de The Wall Street Journal