El grande del Reina Sofía

Por Adriana Zapién y Valente García de Quevedo

Hoy platicaré del Guernica y la vez que lo vi en el museo Reina Sofía de Madrid donde una madrugada tuve todo el tiempo que necesité para fotografiarlo completo. Era la llamada noche blanca donde los museos de Madrid una vez al año abren a las 11 de la noche para que puedas entrar sin costo. Valente y yo escogimos esa noche el museo Reina Sofia porque queríamos conocer el famoso Guernica de Picasso, que describían los que la habían visto en persona como una experiencia impresiónate. “The big one” le decían los americanos.

Este mes fue un buen pretexto para hablar del Guernica porque el 10 de septiembre se cumplieron 40 años que el Guernica volvió a casa. Antes de continuar contextualizaré el cuadro para quienes no lo conocían.

Guernica es una ciudad del País Vasco en España que el 26 de abril de 1937 en medio de la Guerra Civil Española fue bombardeada por aviones alemanes nacionalsocialistas (nazis) como aliados de los sublevados que en 1936 habían realizado un golpe de estado al gobierno del partido del Frente Popular, con la participación del general Francisco Franco, que después que terminara la guerra civil en 1939 estableció una dictadura militar en España que duró 36 años,

Los golpistas enviaban bombardeos de terror llamados así, por dirigirlos a población civil para ponerlos de rodillas y lograr una cadena de rendiciones; así es como el bombardeo de Guernica fue uno de tantos que llevaron a cabo ayudados por los nazis y que se convirtió en el símbolo de la brutalidad de esa derecha con tintes fascistas sublevada al mando de Franco. Guernica quedó devastada ante lo que llamaron una lluvia de bombas y metrallas sobre una población civil indefensa.

La tragedia fue plasmada por Pablo Picasso en un mural para reflejar el horror de la masacre de Guernica y las de otras poblaciones indefensas y fue expuesto en la Exposición Internacional de París de 1937, Picasso vio las fotografías publicadas después de los bombardeos y creo el gran mural de poco más de siete metros por tres y medio metros, que queda como testimonio de la cruel Guerra Civil Española. Cada pieza de la pintura está perfectamente emplazada y cada tono en escala de grises logra el horror de la guerra.

Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial Picasso pidió que la pintura quedara en la custodia del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) hasta que la guerra terminara; sin embargo, la Segunda Guerra Mundial terminó pero la dictadura española no, así que Picasso decidió que la custodia fuera indefinida hasta que se restableciera la democracia en España.

Franco muere en 1975 y seis años después del fin de la dictadura franquista, un 10 de septiembre de 1981 un avión Boeing 747 de Iberia con nomenclatura de vuelo IB-952 proveniente de Nueva York aterrizaba en el aeropuerto de Barajas en Madrid a las ocho de la mañana. Antes de parar el avión, el capitán además de dar el aviso que el vuelo había terminado anunciaba algo que los pasajeros ignoraban “Señoras y Señores les informo que han viajado con un pasajero muy especial: el Guernica ha vuelto hoy a España”.

Pasajeros y tripulación (que tampoco sabía nada), emocionados aplaudieron la noticia pues después de estar 44 años en Nueva York se cumplía el deseo de su creador de regresar a una España libre. Sólo el capitán y los custodios del secreto pasajero sabían del traslado para que hoy se siga exhibiendo permanentemente en el Museo Reina Sofía.