El golpe de no tener NFL

Por Dante Lazcano

Hace algunos años, más o menos por estas fechas, cuando estaba en pleno apogeo el cierre patronal y todo indicaba que no habría temporada de NFL hice una serie de análisis en las que básicamente  platicamos del impacto en todos niveles en caso que no hubiera campaña.

 

Desde aquellos que trabajan en el estadio como seguridad, vendedores, organizando las entradas al estacionamiento, la gente que vende en los minimercados, así como de los protagonistas al final estamos hablando que hubiera sido un golpe a la economía muy fuerte.

Y ante la posibilidad, muy real por cierto, que los Chargers emigren a Los Ángeles, o a donde usted quiera, volvió a asaltar la misma pregunta de hace cuatro años: Cuál sería el golpe en materia económica para San Diego si se quedan sin un equipo de NFL.

La derrama económica de un equipo en su ciudad ya quedó clara cómo y qué tan importante es, donde menos nos imaginemos hay alguien que gasta con tal de ver futbol y más en este año en el que no habrá bloqueos en la televisión, las reuniones en casa serán más y cotidianas.

En alguna parte leí una columna en la que todos hemos obviado a un segmento de la población y esta es la del personal de las fuerzas armadas destacamentado en San Diego, uno de los puertos más importantes para el departamento de defensa norteamericano.

Se dice que la ciudad está quebrada, que el vecino  país atraviesa una de las crisis más duras incluso sobre la de la Gran Depresión allá por los treintas, sin embargo ya se cuenta con un segundo tazón colegial como el Poinsettia y el Holiday ya se consolidó como uno de los mejores después de la Serie de Tazones de Campeonato.

Mi punto es muy simple: al margen del impacto económico que representaría que ya no hubiera equipo de futbol americano profesional en San Diego, alguien se ha puesto a pensar en qué se entretendrán todos los militares que estén en tierra durante esa parte del año y obviamente en el recurso que dejarán de invertir en un domingo cualquiera de futbol?.

Si en algo estoy de acuerdo es en que faltan muchas páginas acerca de si se hará el estadio o todo fue una mera estrategia para que el equipo obtenga mejores condiciones para operar en San Diego.

Recordemos que esto es un negocio y Stan Kronke, dueño de los Carneros de San Luis, le puso el cascabel al gato adquiriendo un terreno en Inglewood, California, con el objeto de mudar al equipo si es que en su ciudad no encuentra el apoyo para que le construyan un inmueble y por qué no?, al igual que los Chargers también sea presión.

Digo esto porque al final de cuentas el jefe, el comisionado Roger Goodell, ya dijo que será hasta el 2016 cuando realmente se enfoquen en el tema, esto simplemente significa que nadie se moverá y hasta el 2017 podríamos empezar a ver una o hasta dos mudanzas.

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