El futbol es negocio

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

La realidad es que esta semana se iba a hablar exclusivamente de la excelente noticia que surgió a finales de la semana pasada de que el fútbol iba a hacer su regreso triunfal en varios países alrededor del mundo, dándonos así una pizca de esperanza de que todo podría lentamente regresar a la “normalidad” y con ello la habilidad de poder seguir hablando de fútbol durante estos tiempos tan complicados. Noticias positivas siempre serán bienvenidas, sobre todo con todo lo que está sucediendo alrededor del mundo, y en esta ocasión llegaron en la forma del anuncio de un resurgimiento de las ligas de balompié más importantes del mundo. Con el arranque de la Bundesliga hace un par de semanas se abrieron las puertas para que distintos países analizaran el posible regreso de sus respectivas ligas, y mientras que algunas federaciones optaron por cancelar y regresar hasta la próxima campaña, las ligas de España, Italia e Inglaterra hicieron oficial las fechas de su regreso hace apenas unos cuantos días. De estas tres mencionadas La Liga será la primera en reanudar actividades en España el próximo 11 de junio, seguida por la Premier League de Inglaterra el 17 de este mismo mes y finalmente la Serie A de Italia le dará cierre a este mes de regresos con su reapertura el 20 de junio. Todo parece indicar que seguirán los pasos de la liga alemana en cuanto a jugar sin aficionados en las gradas, pero esto es un buen augurio de lo que puede venir en cuanto al deporte mundial.

Pero claro, manteniendo la tónica de este año, con su dinámica hasta a veces cruel de brindarnos pequeñas alegrías con duros golpes de realidad, el artículo de esta semana no acaba aquí. Y para los que creyeron que el título de esta nota hacía alusión al regreso del fútbol en Europa meramente por cuestiones de dinero (o falta de ello) pensaron bien, pero están incorrectos; tanto jugadores como todo empleado relacionado al deporte necesita volver a trabajar, eso no es sorpresa. La cuestión es más bien por el hecho de que el equipo de Monarcas ya no existirá como tal y con sus restos se creará un nuevo equipo con sede en Mazatlán. Y se relata de manera tan tétrica porque en la mente de un espectador más así luce esta transacción, en donde los únicos que ganan de inicio son los que vendieron al equipo como carro usado y los compradores que usarán las partes más útiles para armar algo nuevo y lo demás será descartado. Cabe mencionar que en el momento que se escribe esta nota todavía no está confirmado el cambio de nombre o la desaparición total de la franquicia de Monarcas como tal, pero sería una gran sorpresa que los dueños de los distintos equipos de la liga bloqueen este movimiento cuando se trata de un negocio redondo para todos los involucrados; el nacimiento de Mazatlán FC es prácticamente un hecho.

Es extraño hablar de la desaparición de un equipo que para uno ha existido toda la vida, pero no es la primera vez que algo así sucede y sin duda no será la última; es así la naturaleza del fútbol mexicano. La realidad es que el fútbol es negocio a primera instancia y lo demás es secundario.

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