El eterno conflicto del equipo ‘menor’

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

Duele decirlo, pero al ver como venían ambos equipos no se puede considerar una sorpresa el resultado entre Xolos y Águilas del pasado sábado. Quizá el marcador si se puede cuestionar, ya que el 3-0 resulta escandaloso y no refleja por completo lo qué pasó dentro del terreno de juego, pero la derrota a manos del conjunto capitalino en casa ajena no caerá dentro de lo inesperado. Tampoco se puede decir que el hecho de que de nuevo se quedó el equipo de Tijuana sin alguna anotación a favor es sorpresivo, ya que la falta de gol ha sido característico del cuadro fronterizo en lo que va de esta campaña y hablar de la falta de contundencia ha sido una constante dentro de los discursos semanales de Diego Cocca. Y, además, se le puede agregar a la lista de lo poco imprevisto el hecho de que al equipo tijuanense se le suelen complicar los partidos ante el América en el Estadio Azteca. Tanto la altura del Azteca como la aparente grandeza del rival le pesan a unos Xolos que de por sí sufren fuera de casa.

Pero entonces, ¿cómo evitar que suceda esto? La realidad es que se intenta, pero este tipo de cosas suelen pasar con equipos del ‘nivel’ de Xoloitzcuintles. Solo basta con ver al cuadro capitalino y ver cuántos de sus jugadores alguna vez portaron la camiseta canina para entender que un equipo como América siempre volteará a ver a conjuntos como el fronterizo para contratar a jugadores de peso y ya probados en la liga mexicana. Y es que de los 11 titulares que presentó el local en el encuentro del pasado fin de semana son dos los que antes de jugar como Águilas llegaron a nuestro país para defender los colores del combinado rojinegro, además de que otros dos iniciaron en la banca y uno de ellos entró de cambio en el segundo tiempo. Inclusive fue el defensa Emmanuel Aguilera quién abrió el marcador para el local y quien gozó de un gran partido en general, y junto con Guido Rodríguez se ha vuelto una pieza clave en el esquema de Miguel Herrera en esta campaña. Henry Martin fue el otro jugador que tuvo minutos ante su ex equipo, mientras que Carlos Vargas y Joe Corona no tuvieron participación.

Y ojo, no se trata de menospreciar a los jugadores con los cuales se cuenta actualmente o la constante labor del cuerpo técnico de traer buenos refuerzos con las ganancias que se obtienen en el mercado de transferencias, sino más bien mostrar que parte del actual plantel que es superlíder tiene algún pasado xoloitzcuintle y esa no es una coincidencia. Después de todo en el pasado se ha trabajado bien la cantera y se han traído refuerzos de calidad y a pesar de que se ha batallado esta temporada aún hay tiempo para revertir la situación.

Es difícil aceptarlo, pero este siempre será el eterno conflicto del equipo ‘menor’. La mayoría de los jugadores se van tan pronto como llegan y el equipo se rige bajo un estado de constante reestructuración. Y uno pone entre comillas el concepto de ‘menor’, ya que el cuadro tijuanense ha demostrado en repetidas ocasiones que eso está abierto a interpretación.

Compartir
Artículo anteriorEl esférico
Artículo siguienteSelachimorpha