El escupitajo al Peje

Por Juan José Alonso Llera

Estoy en mis vacaciones y me entra esta insólita vocación de escribir sobre lo que brinca de repente en mi mente traviesa.

Bien asoleado en San Carlos (viva la bella Sonora) reflexionando sobre uno de mis más malqueridos personajes (el Peje), llega a mi mente su reciente visita a Tijuana, donde uno de los asistentes a sus tertulias le escupió; sin duda alguna es un acto deleznable (porque falló, jajá), ya en serio aparte de ser una demostración de no tener educación, creo que ese proyectil de saliva significaba algo más que una barbaridad. Es simplemente el reflejo de lo que un grupo opina sobre Andrés (me incluyo, pero nunca le expectoraría a la cara).

Estoy harto de oír su tan gastado discurso del complot, de vender el avión, que dicho sea de paso se pierde más vendiéndolo que quedándoselo, de el PRIANATO, de que ande por todo el país en campaña permanente sin explicar sus gastos, sin respetar los tiempos electorales, moviéndose en Suburbans último modelo, de estar rodeo de rateros que siempre tienen una justificación técnica, de que se le olvidó su pasado PRIista, de esconder las cuentas del segundo piso del periférico, de un populismo recalcitrante, de solo obedecer las reglas cuando le conviene, de denostar a las pocas instituciones que se han fortalecido, de apoyar a Corea del Norte, Venezuela y Cuba, de su miedo a debatir y podría continuar con un sinfín de hechos, pero se me acaba el espacio.

El salivazo también es el reflejo del hartazgo de su copia local, el ahora MORENISTA, Jaime Bonilla, que critica al PAN, al PRI, al Pochongo y actúa exactamente igual que lo que critica, solo por poner algunos ejemplos, puso su imagen en las carteleras de manera “legal” pero no ética, porque al final del día promovía su imagen, no la de su empresa, por conflicto de intereses rompió la relación con  su formula: Blasquez y además seleccionó a los candidatos de MORENA a su antojo.

En fin con todo ese historial como se atreven a seguir con estas maniobras y discursos tan gastados. ¿Creen que somos tontos?, es tiempo de que el señor Obrador con todo y sus dos medallas de plata en la carrera por la presidencia Azteca se modernice, deje ese papel de líder mesiánico, iluminado que nos sacará mágicamente de la pobreza y se modernice, proponga una izquierda (si es que eso representa) eficiente y a la altura de nuestro México.

Es un Hecho que lo que hay actualmente ha sido un fracaso, pero ya basta de la misma basura de siempre. Señor López empiece por poner el ejemplo en sus gastos, colaboradores, procesos internos y dignidad humana. Yo entiendo que en política se está en contacto con la mugre y hay que lavarse para no oler mal, pero tampoco es creíble tanta limpieza de un lado y tanta mugre del otro.

PD. Una disculpa a mis lectores porque quizás perdí tantitititita objetividad derivada de mi no devoción por el tabasqueño y su camarilla de compadritos, que algunos tienen antecedentes penales.