El director ideal después de la crisis

Por Juan José Alonso Llera

“Mi meta nunca fue solo crear una firma. Muchas personas creen que por eso no me interesan las ganancias y los ingresos. Pero lo que significa para mi es no solo ser una empresa que funcione, sino construir algo que haga un gran cambio en el mundo”, Mark Zuckerberg, Facebook.

La pandemia ha llevado a los directores generales a centrarse en cuidar del equipo (72%), establecer el plan de actuación para los próximos meses y años (47%), seguir de cerca la situación financiera (43%) y revisar el plan estratégico.

Así lo revela un estudio del profesor del IESE Luis María Huete y de Antonio Nuñez, basado en entrevistas a más de 1,000 CEOs, entre mayo y junio de 2020, cuyos resultados han presentado en la sesión Cómo está cambiando el Covid el mercado del talento.

Además de analizar las principales preocupaciones de los directores generales en la actual situación de crisis, los autores han preguntado por las cuestiones que ocuparán la agenda de los máximos dirigentes de las empresas en los próximos 12 a 18 meses. Las cinco primeras son: involucrar a los equipos (89%), diagnosticar bien la situación (81%), garantizar las finanzas (64%), poner al cliente en el centro de la estrategia (59%) y definir y asegurar su implementación (47%).

A partir de estas entrevistas, se han determinado las 10 competencias que debería tener un primer ejecutivo tras el fin de la crisis, que las previsiones más realistas sitúan a finales de 2022.

Este es el perfil del director general ideal después de la crisis:

  1. Líder, fuerte e integrador, capaz de motivar, inspirar y alinear a todo el equipo hacia un objetivo compartido.
  2. Con visión estratégica a medio-largo plazo. Requiere una mezcla de prudencia, equilibrio y sentido práctico.
  3. Flexible y capaz de gestionar el cambio. Atrás quedan los perfiles anquilosados en la zona de confort.
  4. Con valores. Solidaridad, cercanía, humildad, optimismo y valentía han aflorado en la sociedad y las empresas. Un primer directivo necesita liderar con el ejemplo.
  5. Resiliente y capaz de gestionar la adversidad, que se vence al poner el foco en lo que se tiene y lo que se puede hacer.
  6. Innovador. Antes de la pandemia ya se atraviesa un momento de profundo cambio, pero ésta lo ha acelerado.
  7. Con un buen proceso de toma de decisiones. Debe saber cómo determinar qué datos son apropiados para la naturaleza de la decisión que se haya de adoptar.
  8. Eficiente y orientado a resultados, puesto que el entorno es cada vez más competitivo.
  9. Colaborador. Necesita trabajar en equipo y humanizar la empresa.
  10. Comunicador, que sepa escuchar. No solo debe tener claros sus objetivos y valores, sino que debe transmitirlos.

Los autores advierten de que es muy complicado encontrar profesionales con todas estas capacidades. Sin embargo, aclaran, para eso están los equipos y los perfiles complementarios.

En un escenario pospandemia, las empresas necesitan primeros directivos fuertes e integradores, a la par que flexibles e innovadores.