El dilema

Por Maritza Morales

A través de la historia hemos tenido conocimiento de la evolución de la vida en el planeta, desde la aparición de los primeros grandes simios hace 14 millones de años, la evolución del género Homo hace más de 2.5 millones de años a.e.C, hasta la aparición del Homo Sapiens hace apenas 200 mil años a.e.C., lo cual es relativamente reciente. Con el paso del tiempo la sobrevivencia de la espacie humana ha sido gracias al desarrollo de las capacidades cognitivas y la habilidad de la adaptación a todo tipo de ambientes, cambios climáticos, catástrofes naturales, sequías, hambruna, etc.

Podemos decir que nos convertimos en la especie basada en la conciencia, usando la mente para enfrentar los desafíos de la naturaleza, nuestro cerebro se ha vuelto más grande, eficiente y complejo para nuestro propio bien.

Pero, ¿por qué ahora que hemos evolucionado tanto como especie enfrentamos problemas superficiales como las crisis existenciales, problemas mentales (ansiedad, depresión), estrés, entre muchos otros? Uno de los más grandes problemas de la actualidad es la sobresaturación de información disponible, lo cual parece contradictorio, ya que tenemos todo al alcance. Se podría decir que la vida es más fácil, tenemos acceso a todo lo que buscamos con sólo tomar el teléfono móvil, dando un click o un comando de voz podemos transportarnos a distintos destino, hacer pagos de todo tipo, compras prácticamente de cualquier producto o servicio, enterarnos de noticias que están ocurriendo en el momento al otro lado del mundo, estudiar o trabajar desde casa, en fin…. Podemos hacer o tener todo lo que posiblemente generaciones atrás jamás imaginaron.

El dilema es, si son mayores los beneficios que nos ha traído la tecnología y el desarrollo de todo tipo de aplicaciones por medio de internet (redes sociales, buscadores) o son más grandes los riesgos que conlleva el utilizarlas de manera incorrecta dejando de lado el beneficio común como sociedad.

Platicando entre amigos hace algunos días surge el tema de las famosas redes sociales, entre ellos salieron a relucir cuestiones como los posibles complots, información falsa que navega en internet, fraudes hasta las estrategias de marketing que utilizan las marcas para vendernos sus productos y poder saber todo sobre los usuarios que utilizamos esas plataformas; Al final la conclusión del grupo fue que muchos somos conscientes de las ventajas y posibles desventajas de utilizar las redes sociales, y aun así decidimos mantener una cuenta y tomar ventaja de los beneficios como usuarios, entre los cuales figuran, tener al alcance ofertas de algún producto o servicio que tenemos contemplado adquirir, poder comparar características y precios, estar en comunicación con amigos, realizar contactos laborales e incluso promover nuestros propios proyectos profesionales.

Desde mi punto de vista, somos privilegiados por vivir en esta época con todos los avances tecnológicos, lo que requerimos hacer es saber discernir la realidad de lo ficticio, educar a los niños desde temprana edad y marcar límites para ir formando su consciencia plena de cómo utilizar correctamente las herramientas disponibles que facilitan la vida y el desarrollo intelectual y social.

Dejemos de satanizar a las redes sociales, mejor aprovechemos los beneficios y a utilizarlas con moderación y consciencia.