El debate sobre la mariguana

Por Lucy Ocaña

El pasado lunes 24 de enero, iniciaron oficialmente los foros para analizar el tema sobre la autorización o no y en qué casos, de la mariguana (cannabis sativa). Las autoridades han dicho que participaran en estos foros, los especialistas en diferentes áreas, con objeto de conocer los pros y contras de la autorización para su consumo; y dependiendo del resultado y las conclusiones de estos foros, será la decisión que se tomara.

Si bien es cierto que varios países de Europa y en algunos estados de la Unión Americana se ha autorizado su uso medicinal y recreativo, en lo personal tengo mis reservas.  Si bien considero que la autorización para uso medicinal no es tanto la discusión, porque muy probablemente la presentación para este caso no será como mayormente se consume que es fumada, sino que será recetada por un doctor, al igual que se recetan otras drogas mucho más fuertes. Mi recelo (y creo que el de muchos) es la autorización para el uso recreativo.

Ahora bien, para el uso recreativo si se tuviera la certeza de que solo la adquirirán y la consumirán personas adultas, mayores de 25 años, que podríamos decir ya tienen una consciencia más plena de sus actos y consecuencia de los mismos, sería menos difícil aceptar la autorización para este uso. Sin embargo, después de leer los resultados de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas en Estudiantes (Encode)  2014, es que dudo que sea lo más conveniente.

De acuerdo al Encode 2014, en 1991 el 1.5% de los estudiantes consumía mariguana, para 2014 reportaron consumirla el 10.6%.  Entre estudiantes de Preparatoria y Secundaria hay 1’108,316 que cuando menos una vez la han fumado y 106 mil estudiantes de cuarto y quinto año de primaria, que también la han probado.

Hace unos días escuche a una Investigadora en Adicciones en una presentación, hablar sobre algunas de las manifestaciones físicas en las personas que están bajo la influencia de la mariguana y como uno de sus componentes químicos altera el sentido de la realidad y en la mayoría de los casos causa aletargamiento, que resulta muy peligroso si el individuo maneja automóvil, equipo o maquinaria.  Pero lo más importante es que dijo que en los niños o jóvenes que están en proceso de maduración intelectual y física, causa afectaciones serias.

Me preocupa que el Gobierno, en aras de avanzar en la lucha contra el narcotráfico, no vaya a considerar esta situación y a la vuelta de los años tengamos una población con problemas mentales, desarrollados por el consumo de mariguana a edades tempranas.

Hasta el momento el Gobierno no ha demostrado que existe un sistema de control y manejo de las adicciones que esté dando buenos resultados.   Lo que vemos es que cada día hay más jóvenes, que caen en adicciones, especialmente drogas y alcohol.  De ahí mi preocupación y el llamado a no tomar medidas que supuestamente ayuden en el combate al narcotráfico, pero que vayan en deterioro de nuestra juventud y nuestro futuro como país.