El Corredor cultural en Tijuana

Por Gustavo Fernández de León
Cuando los países se desmoronan y se caen lo único que queda de ellos es la cultura, por eso es tan importante. Un país sin cultura va a la desaparición. Creo que hay que dedicar un capital a la cultura, crear productos útiles para el ser humano, tanto para su consumo como para su conciencia,

Alejandro Jodorowsky

 

Cuando hablamos de movimiento cultural o del sector de la cultura, por lo general nos referimos a quienes se dedican a la promoción y divulgación, sin embargo es un tema que debe ser ocupación de toda la sociedad. Según la Real Academia, cultura es el conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico; o colectivamente hablando lo define como el conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.

El nivel cultural de las sociedades se desarrolla con base en las acciones y políticas públicas locales, regionales y nacionales.

Más allá de la educación formal en las instituciones oficiales (públicas y privadas), es fundamental fortalecer la identidad y la cultura en nuestra Ciudad y nuestro Estado con programas que impacten a la población no escolarizada: trabajadores, amas de casa, profesionistas, empresarios y en general a la colectividad ya que es la única manera de tener una visión común del entorno que queremos todos los ciudadanos que compartimos una región.

Es urgente un programa coordinado entre los ayuntamientos y el Estado que vincule las instituciones culturales con un objetivo y un proyecto común que fortalezca el nivel cultural de la sociedad aprovechando las instituciones que tenemos.

La semana pasada tuve la oportunidad de visitar el Ceart (Centro Estatal de las Artes Unidad Tijuana) y quedé gratamente sorprendido por la calidad de las instalaciones, de los espacios y del crecimiento que sigue teniendo. Había estado en algunos eventos anteriormente pero no había tenido la oportunidad de recorrer todos los espacios. Agradezco las atenciones de su coordinador Pepe Aguirre Lomelí.

También pasé por el museo interactivo El Trompo que excelentemente dirige Rosario Ruiz. Aunque el museo lo conozco muy bien, no deja siempre de sorprenderme con sus avances.

Ambos espacios se encuentran unidos por un virtual Corredor Cultural o también llamado Boulevard Cultural que conecta tanto al Parque Morelos, a El Trompo, al inconcluso Museo Ámbar y el Ceart.

El Gobierno del Estado ha dado el banderazo para la formalización y construcción de este Corredor que esperemos esté listo sin demora, también esperamos que pronto esté en funciones el Ámbar.

Pero ¿de qué servirá todo esto si no es visitado por todos los tijuanenses?

Para que cumplan su función, estos proyectos deben de ir acompañado de políticas públicas que promuevan y fomenten la visita y el uso de estos espacios a toda la población. El tener una sociedad cada vez con más cultura no es un lujo, es una necesidad y una obligación de los gobiernos.