El coronavirus golpea a los Padres

urickson Profar, Fernando Tatis, Wil Myers y Eric Hosmer. Fotografía: Cortesía San Diego Padres

Redacción/Infobaja

San Diego.- El lunes pasado los Padres de San Diego anunciaron que Fernando Tatis Jr. había resultado positivo a la prueba del Covid-19 y entraría a la lista de lesionados, a la vez que Jurickson Profar y Jorge Mateo también estarían fuera de acción, por seguimiento de rastreo de contacto.

La noticia fue devastadora para un equipo tratando de agarrar ritmo y en la lucha por la cima de su división, colocados en segundo lugar y tan sólo a juego y medio de los líderes Gigantes de San Francisco.

Al día siguiente, en la tercera entrada ante los Rockies de Colorado, Wil Myers salió del partido. Poco antes, el jardinero atrapó una pelota y chocó contra una malla metálica y el muro, por lo que muchos creyeron que había dejado el encuentro por haberse lastimado.

Después del juego se informó que Myers también había dado positivo en la prueba del coronavirus, por lo que entraría a la lista de lesionados, de la misma forma que Eric Hosmer, quien ya no volvió al juego tras ser reemplazado en el séptimo inning. Al igual que con los casos de Profar y Mateo, el primera base de San Diego sería puesto en la lista de lesionados por seguimiento de rastreo de contacto, como medida precautoria.

De estos cinco peloteros, cuatro son jugadores regulares –Tatis, Profar, Myers y Hosmer- y representan la mitad del cuadro de peloteros de posición que han estado manejando los Padres.

De un sablazo y en un par de días, el 50% de la alineación de San Diego entró a la lista de lesionados.

Esto, obviamente, representa un duro golpe para San Diego, que deberá esperar un poco para saber cuándo podrá reintegrarse cada uno de estos cinco jugadores.

Los dos peloteros con coronavirus, Tatis y Hosmer, han resultado asintomáticos. Ambos estarán fuera por lo menos 10 días, según estipulan los lineamientos Covid-19 en Grandes Ligas, deberán mantenerse aislados, dar negativo a las pruebas y si pasan algunas pruebas de salud y se determina que no representan peligro de contagio para sus compañeros y otras personas, podrán reincorporarse al equipo.

En los casos de los jugadores que están fuera por rastreo de contacto el periodo de ausencia, entrarán en cuarentena por un periodo de siete días y tras el quinto día se les dará la prueba del Covid-19, misma que obviamente debe resultar negativa.

El parador en corto, Fernando Tatis, Jr., se ha convertido en uno de los jugadores más populares y emblemáticos del béisbol de Grandes Ligas. Pese a un inicio irregular con el bat y el guante, al momento de su salida lideraba al equipo en cuadrangulares y robos de base.

Hosmer y Myers son parte integral de la ofensiva de San Diego. Esta temporada, Hosmer ha sido uno de los mejores bateadores en la liga con hombres en posición anotadora, encabezaba al equipo en carreras impulsadas (desde entonces superado por Manny Machado), promedio de bateo, hits y porcentaje de embasarse.

A su vez, Myers tuvo en 2020 posiblemente el mejor año de su carrera y, al igual que Hosmer, fue en temporadas anteriores seleccionado al Juego de Estrellas.

En cuando al versátil Jurickson Profar, es quien mayormente se ha encargado del jardín izquierdo en el equipo, aunque también ha sido utilizado en el infield.

Jorge Mateo, por su parte, es un jugador de banca a quien el mánager Jayce Tingler suele colocar en ocasiones en el “outfield”, cuando busca descansar a un regular, o bien lo mete como corredor emergente.

Los Padres son por mucho el equipo que más bases robadas tiene en todo Grandes Ligas, y Tatis, Myers y Profar son parte importante de ese aspecto del juego de San Diego. Mateo cuenta con velocidad e incluso Hosmer se ha estafado tres bases esta temporada.

La ausencia de estos jugadores pondrá a prueba la profundidad de un equipo que, de por sí, en lo que va de la corta campaña 2021, ha sufrido lesiones a varios de sus jugadores.