El colmo telenovelero

Por El Recomendador

Cuando la palabra “telenovela” se toma en el peor de los sentidos posibles, estamos hablando de un relato sentimental en el que a los autores se les pasa la mano:

1.- El sentimentalismo es tan extremo que da bandazos entre lo cursi (caer en el ridículo porque se da un resbalón de lo sublime se cae en lo fallido o francamente ridículo) y lo que se puede ver como un absurdo total.

2.- El autor del relato nos quiere hacer llorar, pero no puede: el espectador se burla ¿de verdad quieres que llore? ¡Pues así no!

3.- El autor inventa enfermedades, padecimientos y penas que no existen; leyes e instituciones jurídicas que no son así; ciencias, disciplinas o artes que nunca son ni pueden ser como las presenta el argumento telenovelero. La música de concierto, por ejemplo, no es ni ha sido nunca como dicen que es.

4.- Se da un melodrama en el sentido peyorativo de esta palabra. Al respecto dice la Wikipedia: cualquier tipo de obra teatral, cinematográfica o literaria cuyos aspectos sentimentales, patéticos o lacrimógenos estén exagerados con la intención de provocar emociones en el público”.Y agrega: “Existe desde el siglo XVII principalmente en la ópera, en el teatro en la literatura, en el circo-teatro, en el cine, en la radio y en la televisión”.

Sus argumentos se refieren a las crisis de las emociones humanas, a los amores o amistades fracasados, a tensas situaciones familiares, con elementos de tragedia o de adversidades físicas o emocionales, que son descritas y tratadas con exceso de patetismo.

5.- En suma, un embutido de absurdos dirigidos a hacer llorar y que, por supuesto, han logrado, casi siempre, un publico de lo que hoy se denomina “fans”

Todos estos elementos se encuentran en la película turca:

El violín de mi padre, 2022 – Síntesis: A través de su dolor compartido y conexión con la música, una niña huérfana se une a su tío violinista exitoso y emocionalmente distante”.

Una tierna niña que pierde a su padre tuberculoso y se topa con un tío con un rencor del tamaño del Everest que aborrece a su hermano y es helado con la niña, como la cumbre de dicha montaña. Toca la música improvisada que pide limosna en las calles de Estambul, con la persecución de la policía.

El tío es violinista “profesional” exitoso regenteado por unos exigentes gringos empresarios. He ahí todos los elementos para las almas tiernas que no resistan el llanto de una niña que duerme con el violín de su finado padre. Esto sucede en las hermosas vistas de una ciudad realmente muy hermosa

Cierta crítica, por ejemplo, de españoles, tratan este melodrama como tal, pero al revés de este des/recomendador elogian la película como emotiva y dulce; como “caricia del alma”(sic). En México, sí ha habido quien la califique de poco inspirada.

Confieso que tendré que esconder esta reseña a un par de personas entre mis íntimos, especialmente a uno que me la recomendó casi de rodillas, como una obra de arte sublime “que te encantará y que te aseguro” que se convertirá en un éxito mundial.