El calzado adecuado

Por Manuel Rodríguez Monárrez

Me encuentro en la capital mundial del calzado: León, Guanajuato. Llegué el martes por la noche convocado por el gobierno municipal de esta ciudad, a través del Consejo de Desarrollo Económico de Tijuana y su presidente que está por concluir su encargo, el Lic. Gabriel Camarena Salinas, hasta el momento me acompaña mi compañera en el cabildo la regidora Mónica Vega y el secretario técnico de la regidora Ivette Casillas, pero entiendo que durante los siguientes días de agenda se irán incorporando otros empresarios y funcionarios de Tijuana.

Me llama la atención que se ha vuelto algo simplón y coloquial afirmar que en Tijuana somos la cuarta ciudad en el país. Creo que estamos acostumbrados a ver a Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México como las primeras tres. Pero siempre he tenido la duda en realidad quién ocupa el cuarto lugar. Por qué no nada más el factor demográfico debe definir la importancia de una ciudad, sino más bien la calidad de vida y los servicios públicos que elevan el bienestar social.

Veo con tristeza el rezago en infraestructura urbana que ciudades industriosas y bien planificadas como León nos llevan a nosotros, y digo ¿cómo es posible?, ¿en qué estamos ocupando nuestro tiempo en Tijuana? Recuerdo ya al menos las promesas fallidas de Guadalupe Osuna y Kiko Vega, en el sentido en qué durante sus campañas a la gubernatura afirmaron que ya le tocaba a Tijuana, y se referían a una supuesta inversión millonaria en construcción, mejoramiento, y reparación de vialidades con ingeniería de tránsito adecuado. Lamentablemente, como pueblo desaprovechamos la oportunidad de exigirles a estos dos gobernadores supuestamente emanados de las colonias de Tijuana. En realidad, queda mucho rezago por atender.

Debo reconocer que aunque no es santo de mi devoción, el ex alcalde Jorge Ramos fue el único que ha hecho algo digno de mejoramiento urbano pero lamentablemente inflaron mucho los costos de la obra, con todo eso dinero que se le pagó de más a Cemex se hubiesen podido fácilmente habilitar más gazas y camellones, construir más puentes, abonarle más al paisajismo urbano. Y es que si nos ponemos a pensar el único esfuerzo de planeación de un Presidente Municipal a conciencia que ha tenido la ciudad, es el famoso PAU del arquitecto Osuna Jaime, político caído en desgracia por su impopularidad fuera de su ex partido, pero que en gran medida contribuyo a engendrar un plan derivado de su estudio urbanístico de la ciudad de Portland en Estados Unidos. La verdad sea dicha, muchos de los proyectos que el PAU planteaba aún siguen inconclusos. Y ningún Presidente Municipal posterior a él, ha tenido la visión de ciudad que tuvo Héctor.

Para mí, todos han hecho de Tijuana un semillero de caprichos e intereses económicos en cuanto a su desarrollo. Es decir la ciudad se planea, a cómo va cayendo la lana. Sin que IMPLAN o CDT puedan hacer nada para impedirlo. Lo mismo se construyen estadios sin estudios de impacto vial, que se semaforiza media Tijuana para beneficiar a centros y plazas comerciales, lo mismo se concesionan estacionamientos públicos inhabilitados que se cierran calles a merced del mercenario alcalde en turno, lo mismo se ejecutan rutas troncales con boyas y carriles confinados que nadie respeta, que rutas de camiones de carga que después son abrogadas de un plumazo. La ciudad no tiene rumbo urbanístico.

Conozco muy buenos asesores en la materia. Pero sus opiniones y estudios son puestos por debajo de la realidad de congestionamiento vial y caos que impera en la ciudad. En el avión me venía confiando la regidora Vega, que su estudio de Maestría para titularse fue precisamente sobre eso, sobre el hecho de que en Tijuana reina el caos y nadie respeta ninguna norma vial. Venir a León nos abre los ojos, pero también nos debe invitar a construir un “Think tank” en Tijuana que se encargue de la ingeniería vial y los parques públicos. Y que sus recomendaciones sean ley, por lo pronto aquí seguiremos buscando un calzado adecuado para que Tijuana camine sin espinarse más.