El bueno del PES para Tijuana

Por El Informante

El bueno del PES para Tijuana

El panorama electoral se complica cada vez más rumbo a los comicios del 2 de junio, con la presencia de cada vez más contendientes a puestos de elección popular.

Un nombre conocido en la entidad ahora le ha entrado al quite para buscar la presidencia municipal de Tijuana como precandidato del PES BC: Miguel Ángel Badiola.

Hombre de todas las confianzas de Jorge Hank Rhon y cercano su familia, el ex titular de Relaciones Públicas en el gobierno estatal encabezado por Marina del Pilar Avila, Badiola fue acompañado tanto por el presidente del PES en Baja California, César Eduardo Hank como por el mero-mero de Grupo Caliente en la conferencia en la que se dio el anuncio.

De hecho, el líder estatal del Partido Encuentro Social lo llamó “mi compadre” y tanto él como su papá demostraron el cariño que le tienen a Badiola.

El ahora precandidato del PES a la alcaldía de Tijuana cuenta con una extensa trayectoria en las áreas de mercadotecnia y relaciones públicas, además de haber presidido Canirac en la entidad y Cotuco, entre otros organismos.

Pero desde tiempo atrás ha mostrado su interés en llegar a la silla alta en el gobierno municipal de Tijuana y recordó que hace aproximadamente un mes renunció a su cargo en el gobierno estatal con la intención de buscar aparecer en la boleta electoral como candidato a munícipe.

De esta forma, la lucha por la Alcaldía de Tijuana se torna más competida, ahora con la llegada de una figura que cuenta con reconocimiento entre la población.

Consuman divorcio opositor

Si acaso alguien pensaba que a la alianza Fuerza y Corazón por Baja California aún se le movía una patita y que azules y tricolores acabarían por darse la mano y dejar atrás sus diferencias, lo único seguro es que falló en sus pronósticos.

El divorcio entre panistas y priistas acabó legalmente sellado en la 14 sesión extraordinaria del Consejo General del Instituto Estatal Electoral de Baja California que declaró oficialmente la procedencia de la solicitud de desistimiento del convenio de coalición entre ambos partidos.

Para algunos se trataba a priori de un matrimonio contra natura, una fusión que nació muerta y que nunca tuvo posibilidades reales de consolidarse. Al final, pudieron más los intereses individuales que la supuesta voluntad de unir fuerzas para poder hacerle frente a la avalancha morenista.

¿Quién pierde con el final de la alianza? Sin duda pierden los dos, pues compitiendo solos el PRI y el PAN tienen muy pocas chances, aunque tal vez sea incluso más duro para los tricolores, cuya base está muy golpeada.

¿Quién gana? Sin duda Morena, a quien en su calidad de partido en el poder cualquier división de la oposición lo favorece. Gana también el PT, que se cree con méritos suficientes para consolidarse en el segundo lugar luego de esta ruptura.

Por lo que a las candidaturas respecta, el PAN se mantiene con Mari Carmen Flores en Tijuana mientras que el PRI buscará registrar como abanderada por la presidencia municipal a Franciscana Krauss, quien tiene experiencia, arraigo y ha ocupado cargos públicos federales.

En Rosarito el PRI se la jugaría con Fernando “el Chile” Serrano, quien ya tiene apalabrados a no pocos panistas en su equipo, quienes difícilmente se bajarán del marco pese a la ruptura. Por Mexicali, dicen, iría Jaime Navarro como abanderado tricolor.

Se baja Montse

Los rumores fueron ciertos. El encuentro de los antiguos aliados, la alcaldesa de Tijuana, Montserrat Caballero Ramírez, y el ex gobernador Jaime Bonilla, sí se produjo.

Distanciados y enemistados por los avatares de la política después de haber sido aliados por conveniencia, Montse y Bonilla se reencontraron en las oficinas de PSN poco después de que se hiciera oficial que Morena postularía a Ismael Burgueño a la alcaldía de Tijuana.

Las quinielas de los malpensados fueron más o menos obvias y más de uno ya estaba diseñando el anuncio espectacular con la cara de Montse sobre el logo rojo y amarillo del PT. Era obvio que para el partido de Bonilla, la mejor jugada posible sería postular la relección de Caballero.

Las paredes, que todo oyen, dicen que el ofrecimiento existió y se barajó, que Montse consultó con la almohada y deshojó la margarita, aunque al final optó por bajarse del barco y declinar la oferta.

Montserrat se mantiene en Morena y no impugnará la candidatura de Burgueño, aunque eso sí, no se ha guardado nada a la hora de escopetear la postulación del ex alcalde tijuanenses Jorge Ramos como abanderado de la alianza Morena-Verde en el Distrito 7, que le causa tremendo escozor.

Por lo que al PT respecta se mantienen sin sorpresas y tal como se lo anticipamos con mucho tiempo en este espacio, el candidato para la alcaldía de Tijuana será el siervo no siempre fiel y eterno escudero de Bonilla mientras convenga a sus intereses, el señor Marco Antonio Blásquez Salinas.

Catalino le entra al quite

Ante la designación de Ismael Burgueño como candidato de Morena a la alcaldía de Tijuana, la dirigencia de dicho partido en Baja California había quedado acéfala hasta ayer, cuando se dio a conocer el nombre del nuevo dirigente. Se trata de un viejo zorro de la política local llamado Catalino Zavala Márquez, que contra todos los pronósticos no se quedó con alguna candidatura al Congreso o al Senado y tampoco a munícipe.

Catalino, quien fungiera como secretario de Gobierno durante los primeros dos años de la actual administración estatal y quien fuera secretario de Educación en el pasado bienio con Bonilla, es hoy el flamante delegado en funciones de presidente del Comité Ejecutivo Estatal de Morena.

Ahora será el encargado de conducir a Morena en un proceso donde el partido en el poder marcha como indiscutible favorito para ganar las elecciones, pero donde deberá tejer fino para evitar un éxodo de proporciones mayores por causa de aquellos grupos y personajes que se quedaron sin candidaturas.

60 monitos

El presidente Andrés Manuel López Obrador fue entrevistado por la periodista Sharyn Alfonsi, para el longevo programa televisivo 60 Minutes, de la cadena CBS, y hay que decirlo: el AMLO que estuvo ahí presente se vio a la altura la mayor parte del tiempo.

Contrario a lo que sucede con los medios nacionales, donde se pone defensivo y descarta de antemano a los comunicadores, López Obrador dio sus puntos de vista y defendió la postura de México, aún con preguntas que pudieron ser complicadas para su administración.

Fue claro en su postura de que el muro fronterizo no funciona y dijo que así se lo hizo ver a Donald Trump, a quien como presidente de Estados Unidos le mostró imágenes de túneles descubiertos entre Tijuana y San Diego, a los cuales no les afectaba la altura de cerco fronterizo alguno.

Reconoció que cuando el actual mandatario estadounidense, Joe Biden, le pidió ayuda para contener el flujo migratorio hacia el norte, México se puso las pilas en la frontera sur, lo que resultó en una reducción de inmigrantes.

Y cuando se le cuestionó sobre el hecho de que las autoridades estadounidenses aseguran que el narcotráfico es el meollo del asunto para el problema de drogas, en particular del fentanilo, López Obrador acertadamente indicó que el origen de todo es el consumo, no el flujo de los estupefacientes.

Lo que sí, es que insiste en que México no es realmente un productor de fentanilo más allá de lo que se hace en Estados Unidos y Canadá, lo cual es cuestionable, al igual de que asegura que el suyo no es un país consumidor, aunque sí hay narcotráfico. Basta ir por las calles de las ciudades grandes de México, incluyendo Tijuana, para darse cuenta de que aquí también está aumentando el consumo de dicha droga. Pero bueno…

Defendió su política de seguridad, incluyendo el “Abrazos, no balazos”, y no aceptó que su intención haya sido con malicia al momento de hacer público en una “mañanera” el teléfono celular de la reportera de The New York Times que publicó un reportaje en el que se le asoció con el narcotráfico, pese a que Alfonsi le preguntó si no se daba cuenta de que ponía la vida de la reportera en peligro.

Ahora, los amlovers se quejaron de que CBS no subió la entrevista íntegra y que dejaron muchos puntos importantes fuera, seguramente por temor. Al parecer no saben que todo programa –y periódico- acostumbra editar las entrevistas por cuestiones de tiempo –y espacio-, pero AMLO sí subió su propia grabación a sus redes.

Como un punto curioso: al parecer López Obrador vistió para la entrevista con la misma corbata que usó durante la visita a Palacio Nacional de su homólogo Joe Biden y su esposa Jill. Ha de ser prenda de la buena suerte.