El arte de la genética

Por Juan José Alonso LLera

“Es curioso cómo la naturaleza juega con la carne y la sangre de generación en generación”.

Mis tres lectores queridos, el artículo de hoy me ha costado mucho tiempo, reflexión y reconciliación escribirlo, además es un tema totalmente personal del Alquimista en donde siento que llegó el momento de compartirlo con ustedes. Esto como un acto de justicia, desahogo y nuevo comienzo de vida.

Empecemos, la relación con mi padre siempre fue muy accidentada, teníamos visiones y opiniones diferentes ante la existencia, de hecho, siempre tuvimos objetivos bastante polarizados, ni hablar del tema de la política, eternamente acabábamos peleando, en resumen, los 42 años que convivimos fueron complicados para ambas partes, al extremo de dejarnos de hablar por periodos muy largos.

Tuvimos un inicio reconciliatorio justo unos días antes de su partida, la parte más dura de la reconciliación y sanación fue desgraciadamente después de su muerte. En fin, se los comparto tal cual.

Hoy después de haber sufrido un accidente que casi me cuesta la vida, en esta segunda oportunidad de seguir dando lata en el planeta, le reconozco un número considerable de aciertos y poniéndome en sus zapatos y la subsistencia que le toco vivir, hoy: “vida nada te debo, vida nada me debes, vida estamos en paz”.

Gran parte de esta reflexión la he logrado estos últimos 7 meses de reinvención, pero principalmente en mi recuperación física, que ha sido producto de disciplina, actitud, trabajo, muy buenos doctores y la herencia biológica (los genes).

La herencia biológica es el proceso por el cual la descendencia de una célula u organismo adquiere o está predispuesta a adquirir las características (físicas, fisiológicas, morfológicas, bioquímicas o conductuales) de sus progenitores. Esas características pueden transmitirse a la generación siguiente o dar un salto y aparecer dos o más generaciones después.

Es lo que se conoce como genética, que incluye:​

  • herencia genética, resultado de la replicación del ADN y de la división celular;
  • herencia epigenética, resultado de, entre otras cosas, modificaciones en el ADN como el “silencio” o no expresión de un gen.

Las leyes

  • Primera ley o principio de la uniformidad: “Cuando se cruzan dos individuos de raza pura, los híbridos resultantes son todos iguales”.
  • Segunda ley o principio de la segregación: Un organismo individual posee dos alelos que codifican un rasgo, y estos alelos se separan en proporciones iguales cuando se forman gametos.
  • Tercera ley o principio de la combinación independiente: Los genes que codifican diferentes características se distribuyen de forma independiente cuando se forman los gametos.

Estos factores, además, pueden sufrir cambios que son transmitidos a la descendencia, lo que da lugar a la aparición de variabilidad dentro de un mismo rasgo para individuos de una misma especie.

Aunque hoy día la palabra gen presenta múltiples significados, suele utilizarse para referirse a los factores hereditarios.

Los genes se heredan como unidades de dos padres que dividen copias de sus genes a su descendencia. Este proceso puede ser comparado con la mezcla de dos manos de cartas. Los seres humanos tienen dos copias de cada uno de sus genes, y hacen copias que se encuentran en los óvulos o el esperma, pero que sólo incluyen una copia de cada tipo de gen. Un óvulo y un espermatozoide se unen para formar un conjunto completo de genes. El niño finalmente tiene el mismo número de genes que sus padres. Para cualquier gen, una de sus dos copias viene de su padre y la otra de su madre.

Hoy agradezco la unión de mis antecesores, pero la resistencia física, la recuperación y el ser todo terreno a mi padre. ¡Gracias Papá! Seguiré peleando.

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