El alto costo de la democracia local

Por: Noé López Zúñiga

Abierto el proceso electoral ordinario 2015- 2016, se puede vislumbrar y sentir ya, una efervescencia política muy interesante, entre las que se destaca, la rendición de cuentas o informes de actividades de los actuales políticos en el poder, así como la recolección de firmas por parte de los aspirantes a candidatos independientes y muchos otros actos públicos que sin duda, fortalecen la vida democrática de la región, y por tanto, al propio proceso electoral, el cual será muy entretenido, complejo y costoso, pues hay que recordar se espera la participación en la contienda electoral de doce partidos políticos registrados, que tienen derecho a prerrogativas económicas altísimas.

Sin embargo, más allá de las críticas que podamos hacer como ciudadanos a estas entidades políticas, debemos pugnar para que este proceso electoral pondere siempre su institucionalidad  y funcionalidad, es decir, que los ciudadanos tengamos verdaderamente la certeza que existirá un proceso electoral transparente, legal, y objetivo y unas elecciones abiertas y competitivas. Lo anterior lo digo, porque recientemente los Consejeros del Consejo General Electoral del  IEEBC, se aumentaron su sueldo de sesenta y tres mil pesos a noventa y cinco mil pesos mensuales, lo que representa el cuarenta por ciento de sus ingresos.

Supongo que con este fabulo sueldo, veremos también estupendos y extraordinarios consejeros electorales, es decir, consejeros verdaderamente comprometidos con la democracia y con la ciudadanía; quiero pensar que con este sueldo se alejaran de las tentaciones económicas que se les pueda presentar por las vías del soborno y la corrupción. Quiero pensarlo así, para encontrarle una justificación real a este aumento tan desproporcional comparándolo con el resto de la burocracia estatal, sobre todo, en un momento en donde la economía del país, pasa por una severa crisis; en donde existe una terrible devaluación de la moneda y una inflación inusitada y en donde otras entidades públicas autónomas estas sufriendo recortes presupuestarios, etcétera.

Al leer el apartado B del artículo 5 de la Constitución local, nos daremos cuenta que los consejeros electorales tienen derecho a percibir una remuneración, la cual deberá ser acorde a sus funciones, así lo dice dicha disposición. La cuestión aquí es lograr entender si las funciones que realizan estos personajes, son merecedoras de este aumento. Tal vez en este momento no lo sabremos, pues el proceso está en marcha y los resultados están por verse, sin embargo, lo que sí sabemos es que dentro de sus funciones es prioritario organizar unas elecciones limpias; que exista un considerable aumento de la participación ciudadana y se logre así, disminuir el abstencionismo y el voto nulo, pues de lo contrario, este aumento de sueldo no se justificaría, pues partimos de la lógica de que toda remuneración deberá ir siempre acorde al desempeño entregado, a la productividad  y a los servicios bien dados.

Así, a estos nuevos consejeros electorales que quedan bien motivados económicamente, les pedimos no defrauden a la ciudadanía, y cuiden el honroso cargo que constitucionalmente se les ha encomendado.