El Alquimista: La reforma energética

En este México moderno siempre surge la pregunta ¿Cómo ve la gente a México?

 Y aquí caben por lo menos un par de respuestas: Los mexicanos desde dentro vemos un país con mucho potencial pero que no avanza y que el dinero no alcanza, pero si le preguntamos a los de fuera, resulta que México está de moda, que es un muy buen lugar para invertir y además que algo está pasando y que las cosas están cambiando, de hecho varios medios internacionales lo describen como: “The Mexican Moment”.

No pienso hacer un análisis sobre la sicología del mexicano, ni explicar detalladamente las diferentes ópticas, solo me quiero centrar en un factor fundamental del desarrollo y lo que los expertos llaman: La reforma más importante de todos los tiempos, con esto me refiero a la tan manoseada, discutida, negociada, pospuesta y demás calificativos que acompañan a la reforma energética, de hecho se suponía que hoy jueves ya estaría el texto final y ayer el mandamás del país la postergó, bajo pretexto de que se harán correcciones al texto final, supongo que para que no pase como con los libros de texto.

Entrando en materia, las claves de la propuesta a mi parecer serían tres: La primera, es que es una reforma constitucional, lo que implica la modificación de varios “sacrosantos” e “intocables” artículos; la segunda, es que planteará romper con un tabú tradicional, sobre la apertura a la inversión privada, sobre todo en shale gas o gas de lutitas (técnica desarrollada en EUA, que redefinió el mercado, donde por medio de la fractura hidráulica se obtiene gas de las piedras) y en aguas profundas; por último se requiere una redefinición de los reguladores del sector, entiéndase la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).

Esta reforma es fundamental e inaplazable, independientemente de lo que opine el mundo, ya que si revisamos la producción de gas y crudo en nuestro país han caído drásticamente, sobre todo el campo de Cantarell, que dicho sea de paso, toma su nombre en honor a Rudesindo Cantarell Jiménez, pescador que mientras navegaba en julio de 1961 en una peregrinación de la Virgen del Carmen, se percató de una mancha que brotaba del mar y así se descubrió el yacimiento más importante de México (son técnicas de exploración muy sofisticadas, que compartiremos con los inversionistas, jajá).

Así que hay que acabar con todos los mitos, leyendas y tabús sobre el sector energía, en donde somos el más cerrado del mundo (por encima de Cuba) y abrir paso al desarrollo para no alejarnos más de la competitividad.

El proceso que enfrentan los americanos de reindustrialización teniendo como base un precio menor del gas natural (2.63 dólares por millón de BTU (British Thermal Unit )), comparado con 10 dólares en Europa o 13 en la obtención por métodos antiguos, nos alejaría más todavía del desarrollo.

No hay mañana sin reforma, valdría la pena despolitizarla, pero eso aquí es imposible, así que impulsemos con fortaleza todo lo que México necesita.