El alcoholismo y su impacto en el trabajo

Por Héctor Fernando Guerrero Rodríguez

La Organización Mundial del Trabajo (OIT) sostiene que el consumo en exceso de bebidas embriagantes afecta a un 15% de la población adulta mundial. En términos laborales, aproximadamente el 10% del personal de un empresa se ve afectado por este problema, quienes a su vez originan el 80% de los problemas dentro de una organización. Dicho de otra manera, aunque parezca pequeño el porcentaje del personal con problemas de alcoholismo, es el que causa la mayoría de los problemas.

Estos porcentajes pueden verse incrementados según la profesión, ya que existen actividades en las cuales el contacto con el consumo de alcohol es más frecuente que en otras. Empleados de bares, restaurantes, clubes nocturnos son algunos de los que se ven más expuestos a este consumo. Sin embargo no se pueden excluir otras profesiones en las que el detonante del alcoholismo es el alto nivel de estrés al que se enfrentan.

Una persona con problemas de alcoholismo tiene siete veces más riesgo de sufrir accidentes que un empleado regular, además de su índice de ausentismo por enfermedad es mucho mayor que el de un empleado sin problemas de alcoholismo. Los mayores accidentes se dan durante el manejo de herramientas o maquinaria, así como también conduciendo algún vehículo.

La OIT afirma también que cada año se producen 3.3 millones de muertes en el mundo debido al consumo nocivo de alcohol y este es el factor causal del 200 enfermedades y trastornos. El consumo nocivo de alcohol provoca pérdidas sociales y económicas importantes, tanto para las personas como para la sociedad en su conjunto.

El consumo del alcohol puro per cápita a nivel mundial es de 6.2 litros, mientras que en México es de 7.2 litros. A nivel Latinoamérica México se coloca en el décimo lugar.

A pesar de resultar el consumo nocivo de alcohol el causal de diversos problemas en el ámbito laboral, sigue siendo muy poca la atención que se le da a este fenómeno. Siguen siendo pocas las empresas que hacen un esfuerzo en relación a esta situación y de las que lo hacen, el esfuerzo frecuentemente resulta insuficiente.

En México las empresas que otorgan apoyo a sus empleados con este tipo de problemática regularmente son de origen extranjero y lo hacen a través de proveedores externos de servicios de ayuda y orientación psicológica, pero dependen en gran medida de la iniciativa del trabajador para hacer uso de este servicio, ya que la capacitación que reciben los jefes y supervisores para la detección de personal a su cargo con problemas de alcoholismo es relativamente nula.

Entre las medidas que pueden implementar las empresas de manera preventiva es fomentar pláticas y campañas en la que concienticen sobre los daños a la salud causados por el consumo de alcohol en su trabajo en su entorno familiar. Pero también se debe capacitar a jefes y supervisores en detección temprana de los casos de abuso de alcohol dentro de un ambiente de confidencialidad.